Le regret de Charles Bovary
Artículo por
Marqués de Torrealta
Todos gozaron ese jardín perfumado, esa joya flexible secreta, y yo, que la tenía en mi casa, comía y roncaba y pensaba en las llagas de los campesinos, y ahora ella ya no es sino un cadáver lleno de arsénico, y yo nada ni nadie.