Cdnflag La Redvista Electrónica de Cultura Latinoamericana en Canadá
Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 46 - Especial sobre jóvenes escritores mexicanos
Publicación de agosto, 2000.
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VICTOR M. NAVARRO Y SUS POESIAS RECIENTES

  Entrevista por José Tlatelpas   (version pdf)

JT: Víctor, notamos en este libro tuyo, Aída, cambios afortunados y substanciales respecto a tu estilo. No sé si estés de acuerdo...

VN: Creo que es un proceso lógico o natural del trabajo mismo de los escritores. El hecho de que sea el octavo libro de poesía dice algo, forma y fondo se funden en él. Creo que no hay forma ni fondo sin forma del principio. Del primer libro a éste hay muchas lecturas, hay transición literaria en los diversos matices, lecturas, talleres, convivencia con escritores del país como escritores extranjeros. Esto lleva una búsqueda de estabilidad, una estética. Decía Jorge Enrique Adum que la vida es la búsqueda de un estilo, y creo que vas cincelando ese estilo, que vas encontrando las palabras con las que quieres describir y apropiarte del mundo. Creo que es la labor principal del poeta y del escritor. Esto nos lleva a que la palabra sea una piedra de toque, una herramienta pulida. Creo que, sin embargo, Aída retoma las circunstancias que han estado presentes desde el primer libro.

JT: Dentro de estos cambios o, más bien evolución, nos dices que hay unidad también. ¿Qué crees tú que es lo que mejor te identifica? VN: Primero haber estado definido por el discurso popular. Crezco en un medio de pequeños comerciantes, donde la palabra es fundamento, es una cuestión práctica, que nos lleva hasta lo inmediato. A partir de la palabra como un recurso de existencia, voy asediando, por medio de los libros y de la forma literaria, un conocimiento de la palabra como generativa de circunstancias estéticas. Creo que he transitado del lenguaje popular y el habla cotidiana a la necesidad de moldear un lenguaje que tenga mucho que ver con los clásicos, la heterodoxia, las vanguardias y con el uso político del verbo.

JT: ¿Qué nos puedes decir sobre las particularidades de tu último libro? VN: Antes que nada la música, una de las circunstancias de la poesía es su capacidad de hacer música y buscar sobre todo que los pensamientos sean una cuenta cotidiana, un canto amoroso y una forma de recuperar el hecho de vivir, amar y ser amado. Escribo para amar con más potencia y, en ese sentido, cada uno de los poemas del libro Aída procura que ese amor esté siempre en el espejo del lenguaje, viéndose a sí mismo.

JT: ¿Cómo ubicas tu trabajo dentro de la poesía latinoamericana y mexicana?

VN: Desde la posición más modesta, espero contribuir a reflejar el espíritu del tiempo que me tocó vivir, rescatar los rincones de esta ciudad, y los que en ella vivimos y morimos. Es como apropiarse un poco de las realidades que nos han impulsado a hacer de la palabra y del lenguaje, una forma de vida. Una forma de ser tú mismo en el futuro, de tus propios dispositivos existenciales y, antes que nada, el lazo que una a la gente que quiero y a los posibles amigos que lleguen a través de las palabras. Las palabras... pienso que para seguir vivos, para seguir creciendo, es necesario fundamentarse en la esperanza de algo. Para mí esa esperanza se llama lenguaje.

Portada de el libro Aída

Portada de el libro Aída



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