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Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 78 - Los Vientos de Abril
Publicación de abril, 2003.
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Editorial Abril

  Editorial por José Tlatelpas   (version pdf)

Siempre habrá de estar presente entre nosotros el gran pintor, "Ave Blanca Volando" (Oswaldo Guayasamín), uno de los grandes pintores del Siglo XX y quien acaba de fallecer repentinamente en una sala de un hotel, en Estados Unidos, donde fue a tratarse de los ojos. Guayasamín vivió en varios países como Estados Unidos y México, donde trab amistad con el muralista José Clemente Orozco y otros importantes creadores. El mismo comentaría que en el taller de José Clemente Orozco (hoy convertido en casa habitación donde, por cierto, yo viví un tiempo) "aprendió lo necesario". Sin duda a su llegada a México Guayasamín ya era un artista con personalidad propia, pero la influencia del maestro Orozco le nutrió de conocimientos técnicos y conceptos estéticos que le sirvieron en su exitosa carrera. De hecho las influencias principales de Guayasamín serian el muralismo mexicano, el expresionismo europeo y primero que nada, la cultura indígena y popular de su amado Ecuador.

Guayasamín, al igual que los grandes muralistas mexicanos, Orozco, Rivera, Siqueiros y Delgadillo se distinguiría por su sensibilidad para entender y mostrar los sufrimientos y esperanzas, la ternura y la tragedia de los pueblos indígenas en América y no olvido incluir a los negros ni a los mestizos. Su obra podría definirse en sus propias palabras: "Un testimonio de este siglo oscuro y cruel, el mas terrible en la historia del hombre". Y su obra un homenaje al pueblo de Ecuador y de América, a las familias de la clase popular, a su propia familia de la cual un día escribió: "Mi padre era carpintero y taxista, mi madre murió muy joven de tanto trabajar, siempre la recuerdo embarazada. A escondidas de mi padre, a quien temía, copiaba en acuarelas las tarjetas postales y las vendía por unos centavos para pagarme los estudios". Esos estudios y ese apoyo de su madre lo convertirían en uno de los tesoros culturales de América.

... hace muchos, pero muchos años nació Isabel la Católica, precisamente el 22 abril 1451, y su reinado marca quizá el fin de la edad media y el principio del renacimiento. Durante su reinado se formó la España moderna y se inició la invasión y saqueo de América. España habría de obtener grandes victorias militares y riquísimos botines. El reinado de los Reyes Católicos marca el inicio de un racismo oficial en España, impresionante en ocasiones, recuerdo aquella extraordinaria canción gitana del gran Juan Peña " El Lebrijano":

MANDO QUE EN SESENTA DIAS (romance)

La vieja miel del camino
se convierte en miedo amargo
y la vieja libertad
cierra el siglo tiritando.
Mando,
Mando que en sesenta días,
a partir de hoy contados,
abandonen los caminos
y dejen de ser gitanos;
abandonen sus carretas
y dejen de ser gitanos,
abandonen sus costumbres
y dejen de ser gitanos
se conviertan en sirvientes
y dejen de ser gitanos,
renieguen su libertad
y dejen de ser gitanos.
Renieguen su libertad
y dejen de ser gitanos.
Majestades,
majestades,
Doña Isabel, Don Fernando,
antes de poner la firma
pensadlo, por Dios,
pensadlo.
Mando que si no obedecen
se les den cien latigazos
y con sangre en la espalda
del reino sean desterrados.
Y con la segunda vez,
con cuchillos afilados,
les corten las orejas
y vuelvan otra vez a ser desterrados.
Y por la tercera vez,
si no cumplen lo mandado
les apresen y que sean
por toda la vida ya aislados.
Y ay...!

Con su reinado se crea sin embargo la España moderna en cuanto a lo geográfico y general, ya que su matrimonio con Fernando de Aragón y los matrimonios de sus hijas con la nobleza de Portugal y sus alianzas con Navarra le permitieron unificar a España recién liberada de la influencia mora. Sin embargo, la corona asumió una posición racista frente a los gitanos, a los moros de todas las morerías de España, nacidos de españoles moros por novecientos años, habría de promover la injusta expulsión de los judíos, y la creación de la "Santa" Inquisición en 1478, controlada por los propios Reyes Católicos, a sólo cuatro años de su coronación en 1474. Hay que advertir, sin embargo que la "Santa" Inquisición ya tenía su precedente en los Concilios Lateranenses que funcionaban ya desde 1139 y 1215.

Divagando diríamos es posible que la idea original de la Inquisición haya sido promovida por el poderoso Arzobispo de Toledo Alfonso Carrillo. Una vez concedido el permiso por el Papa Sixto IV (o el Cuarto Sexto... hay que sonreír a veces) los reyes Católicos nombraron como Inquisidor General al torvo fray Tomás de Torquemada, quien anos Después proseguirá su siniestra labor en América llevando a la hoguera prácticamente la totalidad de los códices mayas y de otras naciones indígenas de México y América latina. Al principio del reino de los Reyes Católicos se estima que 200 mil judíos fueron expulsados, se cometieron abusos indecibles en contra de los gitanos y, de los moros, ni que decir.

Poco tiempo después, con las capitulaciones de Santa Fe en Granada, los reyes Católicos le dieron el sí a Cristóbal Colon en abril 17 de 1492. Colón partió el 22 de mayo de Palos, Huelva, con las tres célebres carab -- elas, la Niña, la Pinta y la Santa María, divisando tierra americana el 12 de octubre de 1492 y volviendo a Palos el 14 de marzo del año siguiente sin la Santa Maria. Estos hechos antiguos me hacen recordar la edad de la inocencia cuando yo, al igual que muchos latinoamericanos aprendíamos en las escuelas la parchada historia de la llamada Conquista. Oíamos las historias de los maestros enseñándonos como Colón era un héroe que nos trajo a la influencia de España, "la madre Patria", e incluso celebrábamos "el Día de la Raza", "celebrando" la llegada de Colón a América. Los mismos maestros nos contaban las atrocidades de los soldados españoles y la crueldad de la guerra de la que nuestros abuelos fueron objeto. Y no entendíamos nunca como nuestros héroes eran los tiranos y los tiranos los héroes. Confusión que quizás el mundo actual tampoco ha terminado por resolver, pero que debiera. Los resentimientos de guerra a veces duran siglos y han persistido por más de 500 anos en América. Nuestra educación estuvo llena de confusión e inconsistencias... recuerdo que aprendíamos hasta con insólita ternura como la Reina Católica (éramos niños educados en parte en el catecismo de la parroquia local (pensábamos... si era católica ¿...debía ser buena?) incluso vendió o empeño abnegadamente sus joyas para que Colón pudiera "descubrir América". Pero América ya tenía no sólo uno, sino muchos nombres en muchas de nuestras lenguas y nuestros abuelos habían descubierto estas tierras 10, 20 o 30 mil años antes, como es recontrasabido. Y Colon, Cortes, Alvarado, Pizarro todos ellos llegaron a saquear y a asesinar a nuestros antepasados costumbre que ni era nueva anteriormente en nuestro continente ni ha sido del todo olvidada por los gobernantes de hoy en día. Han pasado 500 años y aun no se curan las heridas por completo y quizás no se curaran jamás. Grandes personajes de la mejor España como Francisco Javier Mina y como Fray Bartolomé de las Casas y en cierta medida Fray Bernardino de Sahagún y otros levantarían su voz y su mano contra estas injusticias y esto ha quedado, para siempre, como una fotografía en las memorias.

La monarquía española obtuvo un gran poder, comparable a la de la Roma Imperial, uso el oro mexicano para crear la primera moneda internacional, el doblón de oro. Pero fue su riqueza y su poder, su arrogancia y su falta de sensibilidad, su incapacidad de reconocer la realidad, el odio que sembró en el mundo, el rencor de sus vecinos, los abusos que sembró en su propia tierra, los sacrificios injustos que obligo a sus ciudadanos, lo que después por siglos ha mantenido por siglos a España en el abismo político, la pobreza y el aislamiento del que aún no ha salido por completo. Porque España desde entonces no ha podido levantarse a la altura económica y política de Alemania, Francia ni Inglaterra. Al igual que Italia, y los reinos moros, pagaron sus abusos imperiales con pobreza, aislamiento, rencores duraderos e incapacidad de comprender el mundo. Los imperios de hoy día debería aprender la lección, el como la arrogancia ocasiona ceguera y como la ceguera conduce a sus pueblos a la bancarrota histórica, cultural y humana. Por eso quizás el camino de una cultura nueva, una cultura de paz, de respeto y tolerancia, una cultura de amor y no de guerra, una cultura de la verdad y no de falsedades es lo que reclama nuestra época. Espero tan solo que tengamos tiempo.

Pintura de Isabel la Católica, reina de España y co fundadora de la Santa Inquisición

Pintura de Isabel la Católica, reina de España y co fundadora de la Santa Inquisición



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