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Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 62 - Culturas Vivas, Culturas Originarias
Publicación de diciembre, 2001.
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La momificación en méxico, un proceso natural en ciertas regiones del país: Mansilla Lory

  Noticia por Silvia Rosas   (version pdf)

Proyecto de investigación de la Dirección de Antropología Física

Como una forma de ampliar el conocimiento sobre el México antiguo, así como de sus sociedades y tradiciones, la Dirección de Antropología

Física del INAH promueve el proyecto de investigación Las Momias de México, coordinado por la doctora Josefina Mansilla, quien asegura que este proceso mortuorio no era provocado, sino que obedece a un procedimiento natural.

Con la colaboración de diversos especialistas y la ayuda de la tecnología, este equipo de trabajo, que emprendió el proyecto desde 1998, poco a poco ha ido armando el rompecabezas del pasado. De esta manera se han ido sumando antropólogos físicos, historiadores, antropólogos sociales y médicos de diversas especialidades para analizar los cuerpos momificados desde lo microscópico, la imagenología, lo endoscópico, lo molecular, lo capilar y el entorno social.

La primera barrera que existió para abordar el estudio, refiere la doctora Mansilla Lory, fue que la mayoría de las momias que se ubicaban en la Dirección de Antropología Física eran producto de substracciones indebidas.

"La gran mayoría de estas momias son producto de saqueo y por tanto no se cuenta con gran parte de la valiosa información. Lo primero que había que hacer es saber qué restos teníamos, si podíamos obtener algún dato; para después, por medio de estudios, ver a qué época correspondían cada uno de los cuerpos. Estamos analizando desde la posición en que se encuentran, hasta los textiles que aún se conservan.

"Los cuerpos momificados, incluyendo sus pertenencias (ajuar funerario, objetos personales y ofrendas), materiales adjuntos, así como los datos de su ecosistema, nos brindan la oportunidad única de tener una muestra del pasado. Así, con la ayuda de la tecnología moderna y los diferentes enfoques disciplinarios comprometidos, se pretende lograr un acercamiento al mundo y la vida de los antiguos mexicanos. Asimismo, es importante mencionar que estos protagonistas del pasado se preservarán para el futuro", explicó Mansilla Lory.

La momificación en México, aseguró la investigadora, a diferencia de otros países como Egipto, se da de manera natural; es decir, no se preparaba a los cuerpos para que se momificaran, sino que esto obedecía a las condiciones climáticas del recinto donde eran depositados, la mayoría de las veces en climas cálidos, secos y en cuevas. No se les sacaban los órganos internos, ni se les ponían sustancias para que se momificaran, como en el caso de las momias egipcias, únicamente eran envueltos con ropa absorbente, por lo que la momificación se daba por una deshidratación rápida del cuerpo, lo que evitaba la putrefacción.

Este fenómeno se presenta en casi todo el territorio mexicano. "Los hallazgos de cuerpos momificados o semi momificados se remontan desde la época prehispánica a la actual, la mayoría provienen de sitios con clima árido o semiárido, de cuevas, criptas, o lugares en donde los cadáveres se desecan de manera rápida. Las momias más conocidas son de principios del siglo XX, se trata de las de Guanajuato, pero se tienen noticias de momias en Baja California, Coahuila, Chihuahua, Durango, Morelos, Guadalajara, Querétaro, Puebla, Oaxaca, Distrito Federal y Chiapas", detalló Mansilla Lory.

La colección de restos momificados que actualmente alberga la DAF asciende alrededor de 40 piezas, entre cuerpos completos y fragmentos, provenientes de varias regiones. Estos se han reunido en su mayoría a través de donaciones, por lo que su contexto casi nunca se conoce.

"El saqueo de las momias ha afectado profundamente a la investigación, ya que nos hacen falta los datos primordiales como en dónde estaban depositados los restos, la cronología; en la mayoría de las veces desaparece la ofrenda con que fueron enterradas las personas, incluso los textiles o el bulto mortuorio, y nada más queda el cuerpo. Todo el contexto cultural y arqueológico está desaparecido, lo que no nos permite, incluso en algunas ocasiones, saber ni siquiera a qué período corresponden. No podemos saber la cultura, si no sabemos la procedencia".

De acuerdo a las investigaciones realizadas hasta el momento, entre los restos momificados que se encuentran en la DAF existen niños, adolescentes y adultos de ambos sexos. Entre los proyectos que se tienen están el de fechar cada una de las piezas, hacer exploración y obtener su procedencia; así como, ubicar en lo posible los restos en tiempo, espacio, ecosistema, cultura, sociedad, prácticas funerarias, posición del cuerpo, tatuajes (si se logran detectar), ropaje, mortaja, bulto funerario, objetos personales, ofrenda y cualquier otro vestigio arqueológico asociado con el individuo.

Por lo pronto, la coordinadora del proyecto informó que, a la fecha el catálogo de momias del acervo de colecciones de la DAF se encuentra casi terminado. Este incluirá la descripción de cada cuerpo con su fotografía y en algunos casos radiografía. Además, se han ubicado y descrito varias momias de la ciudad de México, Chihuahua, Durango, Puebla, Querétaro, Coahuila y Morelos. En este trabajo participan además investigadores del Instituto Nacional de Cardiología, del Instituto de Física de la UNAM, y médicos del Hospital Angeles.

En la actualidad poco se sabe de la práctica de momificación en México, pero la investigadora opinó que si sucede, esto no se hace de manera intencional. Y aunque aún no se conoce la frecuencia, en estos nuevos cementerios que tienen gavetas se podría presentar este proceso



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