Cdnflag La Redvista Electrónica de Cultura Latinoamericana en Canadá
Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 10 - Bárbara Delano Azócar
Publicación de agosto, 1997.
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LOS VANGUARDISTAS II

  Otro por Edmundo Farolán   (version pdf)

En los 70s, Federico Espino Licsi, Guillermo Gómez Rivera y Edmundo Farolán, formaron un triunvirato poético, los líderes de los vanguardistas filipinos, símbolos y ejemplares del fénix resurrecto de las cenizas del mundo hispánico en Filipinas.

Quisiera dar a conocer un poco más sobre esta, mi generación, de escritores filipinos: Espino Licsi, como hemos visto en su poesía Romance de la cita desdichada, en la 1a. parte de esta serie, concentraba en el romanticismo tradicional, y producía sus poesías con la disciplina del verso tradicional.

Escribe en inglés, español, y tagalo. Fue premiado varias veces con el prestigioso Premio Palanca de Literatura en Filipinas.

Gómez Rivera, por otro lado, fue y sigue siendo el quijote del grupo, el batallador para la sobrevivencia del español en Filipinas.

Escribe en inglés, español e ilonggo, y fue coronado Príncipe de los poetas ilonggos. Escribió tres libros de gramática, varios ensayos en defensa del español en Filipinas, una obra de teatro El Caserón, y un libro inédito de poesías. Hoy día es el director del semanario, Nueva Era, uno de los dos semanarios en español publicado en Manila. El otro es Nuevo Horizonte.

Su poesía que más se destaca es Fulgor de Jades, dedicada a Primi, una estrella de baile, una creación a la Pigmalión de Gómez Rivera, también un danzante de flamenco y fundador del grupo de baile español de la Casa de España de Manila. Recogió a Primi en su niñez y la convirtió en una estrella de flamenco.

He aquí su poema:

FULGOR DE JADES

A Primi

Una sonrisa. Siempre una sonrisa
amanece lenta en tu faz morena;
luz recién resurrecta que te riza
los sueños de mujer: santa o sirena.

Aunque no tengas la blanca forma
de sueños helénicos, siempre llevas
prendido en los fulgores de tu norma,
el encanto bíblico de las Evas.

Ven. El duende te invita a sus salas.
Se abre la puerta de la danza poética,
flor que estalla al mundo, plena de galas
en la rútila noche de la estética.

La mantilla. La cintura de avispa.
Los palillos. El frufrú de tu enaguas.
El destello de tus jades. Son chispas
de luz que alumbran tus secretas aguas.

Ven. No tardes más. Que el duende te espera
para colmarte el rostro de alegrías.
Entra y recorre la mágica esfera
del arte: de la danza que es poesía.

A mí me influyeron mucho los poetas latinoamericanos: Rubén Darío, Octavio Paz, Pablo Neruda, etcétera. Esta poesía la escribí en 1974, y se nota mucho la influencia de Neruda:

EROTICA

Mujer exótica,
aroma de luz y tierra,
te toco
con mis sentidos carnales,
amando la obscuridad
entre tus piernas,
besando el fuego delicioso
de tu río infinito,
hasta que mi ser ya no es mi ser,
sino una rosa transformada
en una erótica delicia.

Otros poetas en nuestro grupo vanguardista fueron: Angel Estrada, Gilbert Luis Centina III, y G. Burce-Bunao. He aquí ejemplos de su obra poética:

MUJER AUSENTE

Angel Estrada

Dímelo,
tú, dímelo, blanca
espuma viajera.

Dímelo,
dímelo tú, lanzada
de Sol en la ventana.

Dímelo, alondra
rezagada
que bordas por los aires
caminos para mi alma sola:

Dímelo, yedra lenta
por mis venas;
¿por qué, con tu lógica rara
es hoy que sólo extrañas
su corza mirada de tristeza?

Decídmelo, yedra y alondra,
Sol y espuma,
¡decídmelo ahora!

BECERRIL DE CAMPOS

Gilbert Luis Centina III

Aquí, el vino aproxima a la sangre.
La uva es vid, ausencia de las hojas
Y el tiempo. Un hermano del trigo.

Cuando la divinidad es soledad.
Titilan tus ojos: ¡noche!
Te suenas la nariz, y los cuervos
Vienen brincando entre dos luces.
No busques palmas en Becerril.

No hay vacas sagradas en Becerril--
Sólo corderos tímidos que lamen
El sudor salado de tus dedos.
Quien sueña con los bambúes
Debiera ser ciego. Mira.
Los advenedizos sienten frío.

Becerril:
Campos y tierra.
Y mucho azul.

INVITACION A UNA JAULA

G. Burce-Bunao

Recuerdo
que me dijiste:

Para amar
no son necesarios
la sortija y el velo.

Pero ahora me dices:
Cansado estoy del nido,
ámame en la jaula,
en la jaula del matrimonio.

Virginia Fábregas, la célebre actriz, vedette, y belleza en México, a principios del siglo XX

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