Cdnflag La Redvista Electrónica de Cultura Latinoamericana en Canadá
Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 79 - Andando y Recordando
Publicación de mayo, 2003.
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Editorial Mayo 2003

  Editorial por José Tlatelpas   (version pdf)

En este mes celebramos el Día de las Madres, tesoro de América y el mundo. Por alguna razón nos viene a la memoria una avalancha de luces de nuestra cultura popular: las bellísimas canciones que Gabilondo Soler Cri-cri compuso a las madres y a las abuelitas. Recordamos también, con mucho afecto y agradecimiento, a las abuelitas de la Epoca de Oro del cine mexicano: doña Prudencia Griffel, nacida en Lugo, España (a quien conocí en un taxi, cuando yo era niño) y la queridísima veracruzana doña Sarita García. El mes pasado, por cierto, recordábamos también el papel de las madres de América latina con una anécdota del pintor equatoriano Guayasamín...

Este mes es inevitable también recordar la inolvidable personalidad del actor Pedro Armendáriz (Hastings), quien nació el 9 de mayo de 1912 y murió el 18 de junio de 1963.

Por cierto, en la mayor parte de las instituciones culturales no siempre se relaciona en un mismo espacio a los escritores, los pintores y músicos de orquesta con los actores, cantantes populares y directores de cine, ni con los artesanos. Pero nosotros creemos que nuestra cultura es un arcoiris donde las influencias son más plurales y amplias que los géneros. La cultura de América Latina no está formada tan solo por la obra de sus grandes escritores, pintores y compositores de música clásica, sino también por sus compositores de canciones populares: José Alfredo Jiménez, Chabuca Granda, Violeta Parra, José de Molina, Manuel Esperón, Víctor Jara, Tata Nacho, Atahualpa, María Greever, Cuco Sánchez, Carlitos Puebla, Gabilondo Soler Cri-cri, Lucho Gatica, Consuelito Velásquez, Bobby Capó, El Jibarito Hernández y un sinnúmero de creadores que contribuyeron a crear nuestras personalidades, nuestra visión del mundo, nuestra manera de sentir. Cabe decir que son diferentes voces, diferentes pensamientos. Nuestra historia y nuestro presente, ricos como son y en trepidante generación de futuros, comprenden voces y pensamientos de todas las tendencias y colores.

También ha sido importantísima la contribución de los magníficos directores, fotógrafos y guionistas de cine que han filmado nuestra vida, angustias y sueños, como los españoles Juan Buñuel y Juan Orol; el mexicano Mauricio Magdaleno, el ruso Einstein, el canadiense Alex Philpps ... y dolor me da no poder mencionar en este pequeño espacio a tan grandes y queridos personajes para las sensibilidades de millones y millones de hispanohablantes de distintas latitudes. Y qué decir de los intérpretes de nuestra música, Carlitos Gardel, Jorge Negrete, Libertad Lamarque, Jorge Cafrune, Pedro Infante, Carlos Argentino, Lucha Reyes, Toña La Negra, Celia Cruz, Pedro Vargas...

No podemos pasar por alto la gran contribución de los artistas negros a nuestra cultura: Carlitos Puebla, Nicolás Guillén, Toña la Negra, Bienvenido Granda "El Bigote que Canta"... De la república Dominicana los dos geniales Negritos del Batey: Joseíto Mateo y Alberto Beltrán; el puntal del son cubano, Miguelito Cuní; Víctor Piñero El Rey del Merecumbé, Pérez Prado; Bobby Capó, Benny Moré... el magnífico poeta haitiano Roni Lescouflair, el pianista y compositor de la Matancera, Lino Frías, la inolvidable bailarina Tongolele quien además sigue siendo una mujer muy agradable, amable y distinguida.

Algunas canciones escritas a las musas negras son inolvidables... "La Pollera Colorá" de Colombia escrita por Wilson Choperena a su "Negra Soledá"... y "Piel Canela" del negro portoriqueño Bobby Capó...

Y mucho hay que decir también de las Sonoras, que nunca antes me gustaron pero que hoy debo reconocer que son aportaciones muy originales y valiosas de América Latina. Su música pachanguera encierra una riqueza aún no conocida por completo: dos grandes ejemplos, la Sonora Matancera de Cuba de Rogelio Martínez y la Sonora Santanera de Carlos Colorado en México... yo conocí a Carlos cuando comenzaba su famoso grupo con inmensos esfuerzos económicos y una gran esperanza de conquistar el éxito... de nuestra música, en fin, son inagotables sus historias y tesoros...

Será que nuestra cultura, lo que somos, es una pluralidad sin limites, una travesía y divagación en la que nos sentimos a veces semidioses y a veces nos sentimos bichos perdidos en su inmensidad... quizás es más válido decir que de cultura no sabemos nada ... sino que sólo navegamos en el río impredecible de nuestra propia identidad.

Pedro Armendariz, uno de los actores de mayor simpatía y recia personalidad del siglo XX.

Pedro Armendariz, uno de los actores de mayor simpatía y recia personalidad del siglo XX.



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