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Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 79 - Andando y Recordando
Publicación de mayo, 2003.
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DIFUNDEN EL ARTE PREHISTÓRICO RUPESTRE DE MÉXICO Y ESPAÑA PROMOVIENDO LA CONSERVACIÓN

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INAH-Universidad Iberoamericana –Centro Cultural de España

Concluyó el Encuentro Altamira y el patrimonio prehistórico rupestre mexicano. Propuestas de Conservación y difusión, en el que durante tres días especialistas mexicanos y españoles encargados de los sitios prehistóricos más importantes compartieron sus experiencias sobre la preservación y la forma en que el público visitante puede acceder a este tipo de legado sin dañar obras de miles de años de antigüedad.

En el debate final participaron Jaime Nualart, coordinador de Relaciones Internacionales del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA); Moisés Rosas, secretario técnico del INAH; José Enrique Ortíz Lanz, coordinador nacional de Museos y Exposiciones del INAH; Teresita Loera, coordinadora nacional de Conservación del Patrimonio Cultural y José Antonio Lasheras, director del Museo de Altamira, España.

A decir del secretario técnico del INAH, la conservación y la restauración son una vertiente esencial en la labor del Instituto, y agregó que un reto fundamental es mejorar la difusión de este patrimonio y sensibilizar más a la población.

Explicó que cuando se piensa en cuevas como la de Altamira, con pinturas rupestres de más de 30 mil años de antigüedad, lo primero que salta a la vista es la diferencia de edades, mientras en Europa se pueden dar el lujo de clasificarlas por estilos y temporalidades, lo nuestro en más nuevo.

Las últimas dataciones que se encontraron en México son de 7 mil 500 años, en las pinturas rupestres de la cueva de San Borjitas, en la Sierra de Guadalupe, en Baja California Sur, es decir hay una diferencia de temporalidad entre uno y otro y también entre lo que han vivido los primeros colonizadores del solar europeo y los americanos, sin embargo tienen un punto en común, la necesidad del hombre por expresarse, por trascender ante las condiciones adversas de la vida.

"En las representaciones de fauna y del pensamiento abstracto que forman el arte rupestre del actual territorio mexicano, independientemente de los continentes y el tiempo, lo que prevalece es la necesidad del hombre por comunicarse para trascender, lo cual sí lograron, ya que tanto los que pintaron en la cueva de Altamira como los que realizaron los petroglifos en Baja California, nos heredaron sus inquietudes y visión del mundo de tal manera que podamos comprender la forma de vida de esas primeras poblaciones", dijo Rosas.

Y expresó que en México el patrimonio rupestre no se había atendido porque la majestuosidad de Mesoamérica atrajo por muchos años los esfuerzos institucionales, ya que el pasado prehispánico jugó un papel fundamental a través de sus mitos para reforzar la identidad nacional.

Sin embargo, actualmente la investigación se extiende a los estados del norte de México, como Baja California Sur, Chihuahua, Sonora, Coahuila y Nuevo León, en donde el INAH debe fortalecer y profundizar este legado.

El Encuentro ha sido muy productivo y han surgido vertientes de reflexión, dijo Moisés Rosas, "España y México tenemos puntos en común" como la propiedad de la tierra, las relaciones con las autoridades, "que creen que las zonas arqueológicas son parque de diversión mal utilizadas". Y agregó que se debe hacer una reunión entre investigadores del INAH y profundizar en el tema del arte rupestre.

Por su parte la restauradora Teresita Loera Cabeza de Vaca, dijo que existen semejanzas en la conservación de este legado entre México y España, sin embargo manifestó su preocupación por el patrimonio in situ, como la pintura rupestre en las cuevas o los petroglifos en las piedras, que se ve afectada por el grafitti.

PROPUESTAS

Debido a que el patrimonio prehistórico es difícil de profundizar y algunas veces poco accesible por los lugares en los que se encuentra, abrigos rocosos, en lo alto de las montañas o en medio de zonas áridas, las réplicas son una de las soluciones más efectivas para que se pueda valorar y disfrutar este tipo de manifestaciones, explicó José Enrique Ortiz Lanz, ejemplo de ello la neocueva de Altamira, en España.

En México, estudios de público demuestran que es un mecanismo válido, siempre y cuando se le mencione al visitante de los museos, que se trata de una réplica o copia, ello no quiere decir que se cancelen las visitas al lugar in situ, sino que el visitante se apropie del patrimonio con piezas de calidad, tal es el caso de la Cueva de la Candelaria y la Tumba de Pakal, del Museo Nacional de Antropología.

El director del Museo de Altamira, lugar en el que se encuentra la réplica de la neocueva, mencionó que el patrimonio debe ser utilizado para investigar, y puede tener un uso económico legítimo, lo cual lo hace rentable para cualquier persona.

Sobre la reproducción del patrimonio Lasheras dijo que esto no altera las piezas, no las conserva pero sí facilita el conocimiento, sin embargo, público asistente expresó que las réplicas sí contribuyen a la conservación de los originales.

Mientras que en su ponencia el director del Museo Regional de Baja California Sur, Alejandro Zúñiga, dio a conocer su propuesta de establecer un Centro de Interpretación en aquella entidad que contribuya a la conservación y difusión de la zona.

A través de programas de investigación, estudios de públicos y desarrollo de técnicas de conservación, el INAH es pionero en América Latina en la restauración de pintura rupestre, ahora pretende impulsar estos sitios y recuperar los monumentos arqueológicos e históricos de la zona.

Asimismo, agregó, se busca generar una museología y museografía que permita vincular a los habitantes de la región y fortalecer su identidad, a través de visitas significativas en salas de exposiciones, bibliotecas, mapoteca, aulas didácticas, talleres y producción de textos de divulgación, que les ayude a interpretar y cambiar su percepción de los espacios de museos con cedularios y piezas que enseñan la arqueología del norte.

De esta forma, se pretende que el publico asocie a México con las pinturas rupestres de Baja California, como ocurre a España con las de Altamira.

Otra investigadora del Instituto que participó en el Encuentro fue Leticia González, del Centro INAH- Coahuila, quien dio su interpretación sobre el significado de las pinturas rupestres de zonas como Cautrociénegas, cuya hipótesis es que la forma de las líneas, cruces, rectángulos y triángulos, son figuras humanas y éstas representan a un chamán.

De esta forma, sostiene que las representaciones pintadas en esta área por los grupos de cazadores recolectores están asociadas a rituales y que quizá se realizaban en estado de trance por lo que se asocian cometas, astros y desprendimientos de cuerpo y alma.

Arte ruperstre en Baja California Sur, México

Arte ruperstre en Baja California Sur, México



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