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Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 115 - María Sabina sacerdotisa de los hongos mágicos
Publicación de mayo, 2006.
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EL REINO DEL HONGO: HERENCIA DE LOS MAZATECOS

  Artículo por Alejandrina Pedro Castañeda   (version pdf)

En la profundidad del tiempo miles de años atrás, surgió, en lo que hoy es México una sorprendente cultura madre, cuya pluralidad en tiempo y en espacio ha conservado su raíz filosófica.

Desde tiempos olmecas, pasando por tiempos toltecas y llegando al periodo previo de la conquista con los mexicas existió un hilo conductor que fue hilvanando cada proceso, cada nueva faceta cultural de la misma matriz cuya vigencia alcanza, oculta, la época actual. Esta matriz cultural se puede apreciar en los vestigios arqueológicos y en la iconografía legada de los antepasados y cómo se mantienen a través del tiempo, del espacio y de las culturas que le siguieron, cada una de ellas retoma la matriz y la enriquece razón por la cual el México antiguo se presenta ante nosotros como un mosaico pluricultural cuya esencia o matriz es la misma. Esta profunda esencia cultural no ha sido reconocida por occidente en los tiempos de la conquista porque los españoles no podían validar el desarrollo cultural avanzado de un pueblo al que brutalmente arrasaron y en la actualidad porque la supremacía occidental es avasalladora en los terrenos de la filosofía, la ciencia y la cultura.

Los vestigios de la grandeza cultural sucumbieron en la oscuridad del tiempo y en las mentes de aquellos que fueron dominados a la fuerza, sin embargo el conocimiento profundo ha sobrevivido al sometimiento y al paso de los siglos, transmitiéndose de generación en generación de una manera secreta, y, que por un designio de poder sale a la luz para mostrar a través de los diferentes ángulos parte de nuestras riquezas mágicas, misteriosas y milenarias. Tal fue el caso con el ritual que los mazatecas realizaban desde tiempos remotos con los hongos sagrados.

El hongo sacro fue y sigue siendo el enlace del sabio para llegar a comunicarse con los seres supremos, con los elementos de la naturaleza, con el inframundo, con ellos mismos y de esta forma llega al conocimiento de lo que aqueja a su paciente; el paciente si le es permitido atravesar el umbral, logra atraparte en ese mundo misterioso, mágico, sabio, creativo, tormentoso, su mundo interior que se enlaza con el mundo externo y finalmente forman uno mismo en la existencia de las vidas humanas.
Las plantas mágicas y la conciencia profunda
El manejo de estas plantas sagradas (mal llamadas alucinógenas) ha constituido parte de la experiencia humana a través de los tiempos. Las sociedades occidentales, recientemente han tomado conciencia del significado que ellos han tomado en la formación de los pueblos primitivos así como en las culturas avanzadas.
La tradición mexicana en plantas psicotrópicas sagradas es tan antigua y prolífica como ilustrada a partir de los setenta del siglo XX bajo una visión global-científica literaria y costumbrista. Se ha hecho el esfuerzo por entender desde una perspectiva integral, su estructura química, sus efectos mentales, sus usos tradicionales y medicinales.
Se les menciona a estas como "alucinógenos" quizá por darle un termino mas común y generalizado, aun no entendemos o no queremos entender que son plantas prehispánicas sagradas, psicológicas, curativas. La penicilina de las culturas antiguas.
Estas plantas son complejas en cuanto a su composición química ya que aún no se ha logrado descubrir todo su potencial como auxiliares de ciertas necesidades humanas ya que algunas plantas contienen compuestos químicos capaces de controlar y erradicar malestares físicos – psicológicos y la capacidad de obtener mayor conocimiento o sabiduría para comprender y entender la cotidianidad de la vida más allá de nuestros horizontes.

Este reino, sin duda ha sido conocido y empleado por miles de años por el hombre desde sus primeras experiencias con la vegetación, sin embargo no todas estas especies que se encuentran en el reino de los fungís son veneradas con un ritual especial como en México en especial con los mazatecos.

Por su carácter sacro, los aztecas lo llamaban teonanacatl "carne sagrada de dios" y lo utilizaban solamente en sus ceremonias más sagradas nunca con el afán de curiosidad, representaron para las antiguas culturas una forma de estar en comunicación con el cosmos y a través de ellas llegar a las energías supremas.

Peyotes y hongos inducen a un trance; esa búsqueda de dios dentro de uno mismo, dentro de nuestra propia cosmogonía, esta fue la tarea de los sabios de las sociedades primitivas a través de este trance se convertían en intermediarios entre el reino humano y el sobrenatural y eran capaces de comunicarse con los seres supremos, con los muertos, con los demonios, con los espíritus de la naturaleza. Quien ha participado en estas ceremonias con las plantas sacras sabe lo que es un estado de iluminación y ésta se caracteriza especialmente por esos colores vivos que se presentan en esa conciencia visionaria-curativa, la sensibilidad profunda de comprensión y entendimiento de los sentidos, del tiempo y del espacio, del pasado presente y futuro que se convierten en el momento existencial del hombre, sentimiento de una intima unión con la naturaleza y saber que pertenecemos al universo.

Antecedentes históricos de los hongos sagrados
Durante cuatro siglos no se supo algo sobre el culto de los hongos debido a una persecución que tuvo lugar en el año de 1656 por un grupo de misioneros que atacaba las "idolatrías" que realizaban los diferentes grupos culturales, incluyendo la ingestión de los hongos sagrados. Este grupo de misioneros recomendó la extirpación de todo culto por lo que por mucho tiempo ningún antropólogo, botánico, investigador logró descubrir el uso místico-religioso de estas plantas. En 1916 un botánico norteamericano propuso finalmente una solución para la identificación del teonanácatl. No fue sino hasta los años treinta cuando se llegó a una cierta comprensión del papel de los hongos sagrados en México, tanto su composición química como biológica empezaron a ser posibles de estudiar.

En 1939 el ingeniero Roberto Weitlaner rindió un informe sobre los hongos sagrados que se consumen en la sierra mazateca y en 1938 el etnólogo Jean Bassette Johnson escribió un articulo que se publicó en Suecia acerca de una ceremonia ritual con los hongos sagrados. Estos dos especialistas pasaron inadvertidos, ya que el que le daría celebridad y popularidad era el erudito banquero neoyorquino Robert Gordon Wasson, micólogo aficionado pero profundamente versado en el tema. Allí seguiría los pasos de Blas Pablo Reko, médico vienés autor de una mitobotánica zapoteca y del estudiante Richard Schultes quienes habían revelado en publicaciones de escasa circulación el ritual en la sierra de ciertos honguitos del género Paneolus. Wasson, apoyado por su esposa, la doctora Valentina Pavlovna; pasaron a la historia como creadores de una nueva ciencia llamada "Etnomicología". Por estos tiempos otra grande portadora de esta ciencia, fue la celebre sacerdotisa mazateca María Sabina Magdalena García quien inspiró e hizo posible la continuidad del estudio, María Sabina por medio del culto da a conocer la supervivencia de esta ceremonia antigua y de naturaleza similar con otras culturas del mundo como es Nueva Guinea, Borneo y Perú, siendo sin embargo México el portador del material para el estudio más profundo en este campo.

En junio de 1955, Wasson presenció en Huautla una velada con la excepcional curandera María Sabina y desde ese entonces se abrió una nueva fase en la investigación de las plantas sagradas, este hombre poseía el poder de la inteligencia y no obstante el poder económico para respaldar e impulsar el estudio profundo de la ciencia de la Etnomicología que peldaño a peldaño interesaba tanto, razón por la cual reúne a grandes especialistas europeos para estudiar en conjunto las propiedades de los hongos.

El micólogo francés Roger Heim con su ayudante Roger Cailleux, logró con cepas y esporas mexicanas producir hongos curativos en su laboratorio, analizarlos y descubrirlos a la vez que recorría México y Centroamérica experimentando personalmente los efectos del hongo, en su avance escribía monografías científicas y artículos de divulgación, el doctor Guy Stresser Pean del Museo del Hombre en Paris; estudió los diversos aspectos etnológicos del hongo, el químico Albert Hoffmann de los Laboratorios Sandoz de Basilea, aisló y sintetizó la psilocibina, el profesor italiano Hugo Cerletti con sus colegas estudió las propiedades farmacológicas y fisiológicas del hongo y los miembros de la Academia de Paris bajo la dirección del doctor Jean Delay experimentaron los efectos de la psilocibina sobre personas normales y enfermos mentales, en tanto que el Instituto Lingüístico de Verano tradujo expresiones y textos en cinco idiomas, no obstante Gordon Wasson continuó su exhaustiva búsqueda, explorando y explotando todos los rincones posibles, conociendo personalmente la fragilidad de los hongos en los ritos ceremoniales al lado de María Sabina.

Los vestigios encontrados de la antigua existencia de esta familia de los fungi se encuentran en los frescos de los templos de Teotihuacan y datan del año 400 a de C. También se encuentran los hongos esculpidos en piedra pertenecientes a los mayas de Guatemala cuyos orígenes se remontan al año 1000 antes de Cristo, se piensa que tales efigies enterradas junto a un gran dignatario maya indican una posible conexión con los nueve señores del Xibalbaque aparecen en el libro sagrado del Popol Vu.

Actualmente se han descubierto mas de 200 efigies en forma de hongos, las más antiguas datan del primer milenio antes de Cristo, la mayoría de Guatemala, se han descubierto también algunas representaciones en el Salvador, Honduras, en los estados mexicanos de Veracruz y Guerrero (Plantas de los Dioses, Pág. 150-151)

En la actualidad cerca del centro ceremonial de Palenque se utilizan especies de psilocibina y posiblemente stropharia cubensisis, también se usan los hongos en la frontera entre Chiapas y Guatemala, sin embargo quienes realizan el ritual con más énfasis son los mazatecas.

Cómo llegar a ellos

Los cactus y hongos se cortan al amanecer de los días propicios, preferentemente en los meses húmedos de junio y julio cuando estos brotan libremente, el primero que se localiza se le pide permiso para ingerirlo y este abre la luz para llegar a las demás familias, la persona que los porta los cuida celosamente para que nadie vea su preciado tesoro pues este está reservado para el elegido, se consume aprovechando el silencio y la oscuridad de la noche, su manejo exige complicados actos de purificación; entre ellos abstinencia sexual antes y después, realizar el ritual de noche es el poder convertir la noche en día, y así tener más claridad en las imágenes que se presentan, aquí se condensan varios elementos centrales; primero el de ir hacia lo oculto y el símbolo de lo oculto es la noche, la oscuridad y el viaje es el que aclara lo oculto como una película, el misterio de convertir la noche en día con el viaje es poder transportarse a otra dimensión, es ir hacia lo sagrado, conocer detrás de lo velado a los mediadores entre la vida terrenal y lo sagrado. Existe un mundo mas allá, lejano, cercano de acuerdo a la facultad o capacidad que existe en nosotros mismos, de conocer ese mundo invisible que existe dentro de nosotros mismos, ese mundo que sólo nuestra energía es capaz de alcanzar. La persona que desea realizar esa comunión con su propio yo tiene que tener el gran valor para encontrarse con su propio ser, su identidad, sus traumas.

El curandero o sabio acompaña a su paciente en el vuelo extático; el vehículo para la comunicación con lo sagrado a cuyos ámbitos pertenecen los sueños de la naturaleza, el sabio es un abogado que interfiere por la persona frente a los elementos de la naturaleza de Dios, porque estos hombres de conocimiento tienen un vínculo más directo con las energías supremas. Estos sabios en sus actos cotidianos rehacen parte de los mitos y los símbolos religiosos, sin embargo para que el símbolo tenga eficacia practica debe ser el vehículo entre la realidad y lo imaginario, la labor especifica de estos hombres es una cualidad, un don para manipular lo religioso y la energía del alma, lo imaginario, los sueños... en base a la técnica del éxtasis, donde una parte del humano se desprende para emprender el trance con el mundo interior que no logramos conocer fácilmente.
Se recurre al viaje de los hongos sólo en los momentos difíciles, lo sagrado no tiene una temporalidad definida, dicho de otra manera "el antes, el ahora y el mañana" son momentos existenciales en el presente humano.

Cuando se cortan los hongos se deben cuidar para no ser vistos por personas ajenas al ritual, ya que estos no deben ser profanados porque pierden parte de su pureza y fuerza, la persona que va a realizar la ceremonia guarda una dieta de abstinencia sexual de tres a cinco días antes y después. El día del viaje preferentemente consume sólo alimentos ligeros a base de frutas y líquidos de esta forma se aligeran las toxinas en el organismo y las propiedades del hongo puedan trabajar con mayor eficacia.

El lugar de la ceremonia es una habitación oscura y tranquila donde el sabio tiene un altar en dirección oriente; con imágenes, flores, cirios, copal (incienso) piziate (tabaco molido, ajo y cal) miel, cacao, agua, yerbas de laurel, ruda, albahaca, plumas de guacamaya, entre otros elementos y los hongos ostias sagradas de los mazatecas.

El piziate sirve para frotar en las venas de los brazos, la nuca y la frente del paciente para darle fortaleza y exista en el una buena circulación de la sangre, la miel se utiliza cuando el paciente se encuentra muy inquieto o desea disminuir los efectos de los honguitos, el incienso y las flores sirven al sabio para ahuyentar los espíritus malignos o indeseados que se presentan durante el viaje, el sabio ingiere los hongos junto con su paciente, estos se mastican desde el tallo hasta la punta, una vez ingeridos se esperan los síntomas entre cantos y oraciones, cuando empiezan los efectos se apagan las velas quedando la habitación en completa penumbra.

Los efectos son diversos en cada persona. Jesús Cortés señala que los efectos de los hongos se clasifican por etapas; las primeras pueden ser frío, angustia, miedo, calor, la energía se expande logrando ver los puntos luminosos, algunos gritan, lloran, quieren correr, sobrevienen diferentes sentimientos y es cuando el sabio lo reconforta con cantos y oraciones; las personas presentan un estado de terror o pánico y para reducir los efectos se suministra un poco de miel, pasando esta etapa de terror viene la de los recuerdos, de los momentos importantes en su vida, continuando la etapa sublime, la de la intelectualidad, lo más bello de este efecto señala Cortés es que en el se
afloran las aptitudes del individuo estando sujeto al grado de cultura que posee.

Otro síntoma es la desintegración en partículas del cuerpo, de lo grande, maravilloso y único que es uno y a la vez lo pequeño y frágil ante el gran universo. Dentro de este trance nos encontramos con la grandeza de nuestro propio ser del don que nos otorga la fuerza suprema de ser creadores.

En esta terapia con las plantas sagradas se logra aflorar la magnitud del espíritu que permanece dormido, reprimido por los tantos complejos y por las preocupaciones que nos aquejan cotidianamente. El viaje nos eleva al mundo cósmico. El reencuentro con la energía misma.

Según el punto de vista de la toxicología del alemán Lewis Lewin quien clasifica en cinco grupos las drogas psicoactivas y especies; coloca a los hongos y al peyote dentro del genero o grupo de las Phantasticas, mientras que la Excitantia ( como el café, el té negro o el mate son plantas que estimulan), la Euphorica ( son plantas euforizantes como la coca, el opio) las Inebrantias son drogas embriagantesy son los fermentados y los destilados) la Hypnotica (son los somníferos como el cloral entre otros).

Con la Phantastica se enfatiza el incremento de la imaginación visual y la fantasía efecto
característico de todas las plantas sagradas, sus potentes moléculas neurotrópicas permiten la intensificaciónde colores diferentes que se aprecian en las figuras geométricasque se presentan durante el trance estas formas y colores se encuentra representados en las manifestaciones artísticas de estas culturas (huicholes y mazatecas principalmente)

Los hongos más estimados por los curanderos

Psilocibe mexicana Heim; hongo pequeño de color oscuro; crece aisladamente en los campos de maíz o pastizales. Los mazatecas lo llaman cariñosamente "angelitos" y en lengua mazateca se le nombra (Ndi nisé) significa "pajarito".

Strpharia cubensis Earle; hermoso hongo con sombrero color crema; este crece en el estiércol, particularmente en la bóñiga; en español se le conoce como "honguito labrador" o "san Isidro" y en mazateco se le llama (Ndi xhi jtho o ele nta há)

Psilocibe caerulencens Murryl var mazatecorum Heim; esta especie crece abundantemente en el bagazo de la caña de azúcar, aislada o en grandes conjuntos. Antes de que se cosechara la caña dentro de la zona mazateca, esta especie se le encontraba en los desbarrancaderos, se le conoce como "derrumbe" en mazateco (Ndi ki xho)

Conocibe siliginoides Heim. Es una especie de hongos que ha desaparecido en los alrededores de Huautla debido a la deforestación que viene sufriendo y probablemente se encuentra se encuentra en las zonas menos afectadas o en lugares de difícil acceso. Estos crecen sobre la madera del árbol muerto, en mazateco se le conoce como (Yanjté) (Pág. 52, Los Hogos Alucinantes. Fernando Benítez)

Foto de María Sabina.

Foto de María Sabina.

Alejandrina Pedro, foto de Jorge Vargas.

Alejandrina Pedro, foto de Jorge Vargas.

Hongos mágicos, foto de Jorge Vargas.

Hongos mágicos, foto de Jorge Vargas.

Hongos mágicos, foto de Jorge Vargas.

Hongos mágicos, foto de Jorge Vargas.



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