Cdnflag La Redvista Electrónica de Cultura Latinoamericana en Canadá
Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 82 - Pluralidades
Publicación de agosto, 2003.
Página previa Página siguiente

Edmundo Farolán, Poeta Hispano-filipino y de Itinerancias

  Otro por Manuel García Castellón (University of New Orleans)   (version pdf)

Manuel García Castellón (University of New Orleans)

Edmundo Farolán, poeta filipino hispanohablante, presenta aquí (La Guirnalda Polar: número 54, abril 2001) una colección de versos que, según él mismo, abarcan desde su juventud en un colegio mayor madrileño hasta sus recientes haikus bilingües (español-inglés). En medio hay recordadas vivencias, querencias, emociones, singladuras en el navegar de la vida que incluyen Filipinas, Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Tierra Santa, Europa Central, nuestra América hispánica...

Los haikus constituyen una serie de jirones de 'stream of consciousness' en los que un personaje principal, Dios, se pasea como en un jardín de suaves y nostálgicos vapores. Se le ha dado a Dios su lugar, Dios encarnado en Cristo bimilenario, Dios amor de los amores, sobre todo en una línea que remite a un himno religioso del poeta Manuel Bernabé: "No más amor que el tuyo". Con esto, Farolán parece querer inscribirse en el linaje de la poesía filipina en español, si bien no ha querido editar los espontáneos fenómenos de híbridos lingüísticos o 'languages in contact', en los que el inglés subyace a veces al español. Al fin y al cabo, Farolán es un desterrado más en la América anglosajona, y lo que podría parecer solecismo no sería más que un testimonio del forzado cruce de lenguas y culturas.

En su paseo por la piel del mundo, aparece ante todo la nostalgia de volver a lares perdidos: la imagen de un abuelo español, transmisor de lengua y raza; una dilatada y feliz familia; el paisaje filipino, húmedo de lluvias y perfumado de kamuning y sampaguita... A fuerza de errar, la patria natal queda bastante lejana, tanto en el tiempo como en el espíritu, pero ahí está el poeta para, surcando lo imposible, pasear filosófico en la noche las calles de Manila o, en Palawan, sentirse elevado hacia Dios a imagen y semejanza del alado cocotero. En 1982, estando en Manila, exclama un melancólico 'ubi sunt' por amigos e ideales de justicia (Cf. "Reunión. A Edmundo García"). Anhela la tibieza de los bosques malayos, los aromas de tabaco ilocano, naranjos y arrozales junto al mar de Poro. Pero en otro poema ve rotos todos los rubicones: "Y digo que debo volver. A qué? / A nadie. No hay nadie. No existen más". Y en otro: "Sólo quedan las cicatrices / las cicatrices de las playas de mi niñez, / cuando el mar y la arena se mezclaban / formando palabras de esperanza".

El alma se le anima en su periplo español, donde brilla la luz andaluza, valenciana, balear... "donde mi traje azul se mezcla con el cielo". Todo en contraste con las nieves de Canadá, país adoptivo, las cuales algún día ocultarán la tumba del poeta, y lugar donde exclama: "Nada de la dulzura de la miel. Qué estoy haciendo aquí en Canadá?". Y Vancouver es "ciudad de la desesperanza". De igual manera, el sentimiento de las ciudades europeas es de melancolía: Londres le aparece exánime y fría; París también resulta triste en una perdida Navidad.

Hispano-filipino, no duda en hacer profesión de fe en su latinidad: "Aquí hablamos, amigo, de la alegría latina, / porque somos latinos, / y celebramos la vida". De Colombia son ciertos poemas evocadores de frescos y murales: vendedores, negros, ancianos tahúres, prostitutas, bebedores de 'tinto'... Todo sobre un fondo de vallenato, montañas y "árboles de fuego en la distancia". México se le aparece especialmente fraterno, con velada alusión al mestizaje surgido durante el tiempo en que Filipinas era dependencia del Virreinato de la Nueva España. Argentina, en su lucha por recuperar Las Malvinas, le arranca gritos de solidaridad.

En su sección final de "Nuevas poesías" (en este mismo número - agosto del 2003) revive el acento más romántico, al tiempo que el caótico fluir anterior deja paso a un discurso algo más formal y mesurado. La melancolía por amores ya inencontrables, la nostalgia del exuberante desvarío juvenil, rescoldos de pasión para admirar la belleza de las mujeres eslavonas... Todo confluye hacia un poema final de paz interior, el cual parece cerrar ese ciclo en el que vida e itinerancia han coincidido. En efecto, "el viajero se retira para descansar" y vuelve al 'primus' amor de Dios, un Dios casi panteísta, asimilado a soles, lluvias y mares, pero donde finalmente el alma halla su verdadero ámbito: "Dios místico, / en tu silencio / estás radiante, majestuoso, / mientras yo, pobre viajero, / buscando tu cara escondida, / miro el gran mar, / para contemplar tu esplendor y tu gloria".

Edmundo Farolán es el último de los poetas filipinos que utilizan el español como lengua lírica. Su castellano, que a veces tiene inflexiones del inglés, neologismos y hasta citas tagalas, sabe también abandonarse al casticismo, a la anécdota, al humor, incluso a lo escatológico. Su castellano, que sin duda es vestigial (es decir, el español preservado en Filipinas por ciertas élites poscoloniales), ha podido refrescarse y revitalizarse con la estancia del poeta en España y América Latina, y con los contactos hispánicos en Norteamérica. Precisamente todo esto le da a la poesía de Farolán una gran frescura expresiva, así como una interesante variedad cosmopolita.

El poeta Edmundo Farolán, miembro de la Academia de la Lengua Española en Filipinas y quien reside en Canadá.

El poeta Edmundo Farolán, miembro de la Academia de la Lengua Española en Filipinas y quien reside en Canadá.



Share

Página previa Página siguiente

Otras publicaciones dentro de este número.

  1. Editorial
    Editorial por José Tlatelpas
    (ver versión en pdf)
  2. Poemas de Edwin Lozada
    Poesía por Edwin Lozada
    (ver versión en pdf)
  3. Edmundo Farolán, Poeta Hispano-filipino y de Itinerancias
    Otro por Manuel García Castellón (University of New Orleans)
    (ver versión en pdf)
  4. Introducción a Tercera Primavera
    Otro por Edmundo Farolán
    (ver versión en pdf)
  5. Permanencia y Perspectivas de la Hispanidad en Filipinas
    Otro por Manuel Montoya
    (ver versión en pdf)
  6. LITERATURA HISPANOFILIPINA: PASADO, PRESENTE Y FUTURO
    Otro por Edmundo Farolán
    (ver versión en pdf)
  7. Gracias Madre....Perdóname niño
    Poesía por Jessnell Patanao
    (ver versión en pdf)
  8. ABIERTA LA MUESTRA Y VENTA DE IMPRESIONES Y LITOGRAFÍAS ORIGINALES DE WALTER REUTER
    Artículo por Jesús de León
    (ver versión en pdf)
  9. ¿EXISTEN EVIDENCIAS DE LA RELIGIÓN AFRICANA EN MÉXICO?
    Artículo por Fuente
    (ver versión en pdf)
  10. EL INAH PREPARA 12 DICCIONARIOS GRÁFICOS PARA APRENDER LENGUAS INDÍGENAS
    Artículo por Fuente
    (ver versión en pdf)
  11. "PERSONAS, OBRAS, COSAS", LIBRO DE HENESTROSA EN EL QUE SE TRASLUCE LA CLARIDAD DE IMAGEN Y EL GUSTO
    Artículo por Homero Bazán
    (ver versión en pdf)
  12. Exposición colectiva de Arte Canadiense Mexicano
    Artículo por Bfly Atelier
    (ver versión en pdf)
  13. De la Leyenda de los Cromos
    Artículo por Fuente
    (ver versión en pdf)
  14. LA SITUACIÓN DE LOS MIGRANTES EN LA FRONTERA SUR DEL PAÍS, MARCADA POR LA ESCLAVITUD SEXUAL
    Artículo por Fuente
    (ver versión en pdf)
  15. “Si Dios me da fuerza y nací para cantar, cantaré”: Petrona Martínez
    Entrevista por José Tlatelpas
    (ver versión en pdf)
  16. Gérard Pierre-Charles nominado al Nóbel de la Paz
    Artículo por Comité Pierre-Charles por el Premio Nóbel
    (ver versión en pdf)
  17. Gerard Pierre-Charles un luchador por la paz
    Artículo por Fuente
    (ver versión en pdf)
  18. Modelos de cartas de apoyo a la nominación de Pierre-Charles
    Artículo por Fuente
    (ver versión en pdf)
  19. Exposición de Shinobu Tobita y Kazuyoshi Tlacaelel en Japón
    Artículo por Fuente
    (ver versión en pdf)
Loading...