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Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 115 - María Sabina sacerdotisa de los hongos mágicos
Publicación de mayo, 2006.
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FORMACIÓN DE UN HOMBRE DE CONOCIMIENTO

  Artículo por Alejandrina Pedro Castañeda   (version pdf)

Un hombre de conocimiento no se hace, se forma y su formación no es fácil, un sabio, un hombre de conocimiento es alguien que ha seguido las verdaderas penurias del aprendizaje, un hombre que sin apuro, sin vacilación desenreda y desentraña los secretos del poder y del conocimiento desafiando y venciendo a sus cuatro enemigos naturales que lo acechan día con día, momento a momento. Es un individuo que es capaz de llevar la máxima disciplina, desde ejercicios para el cuerpo, el alma, la mente y el espíritu y un absoluto control de si mismo, es alguien que busca a través de la impecabilidad de todos sus actos llegar a la totalidad de él mismo. En realidad el hombre común no se detiene a observar la vida de estos individuos no hablando necesariamente del sabio, curandero, médico tradicional, generalizo.

El individuo que pretende conocimiento pleno debe para empezar vencer a sus cuatro enemigos naturales que son: el miedo, la claridad, el poder y la vejez.

El miedo es uno de los primeros enemigos que poseemos por naturaleza; es la perturbación angustiosa del ánimo al entrar al mundo desconocido del conocimiento por ejemplo; entrar a una cueva, entrar al mar, salir de nuestro nido o cuando se asigna un cargo muy importante "quien tiene conciencia y responsabilidad analiza antes esta perturbación de angustia y su propósito se hace mas fuerte y la tarea deja de ser aterradora y angustiosa, en ese momento ha derrotado a su primer enemigo natural ... pero ¡ojo! Porque la claridad ha llegado, segundo enemigo también por naturaleza, porque esta claridad de mente puede cegar; el individuo puede ser tan soberbio que no analiza sus acciones con claridad y se siente tan seguro que hace lo que se le antoja hacer; y debido a esa torpeza fracasa en su aprendizaje y muchos hasta aquí llegan, los tumba su claridad. Para evitar que esto suceda, esta claridad se deberá guardar pacientemente y ser cauteloso antes de continuar, se debe pensar que quizá esta claridad puede ser un error; entonces se podrá comprender que su claridad es solo un momento delante de sus ojos y así dar paso al "tercer enemigo". En esta etapa el individuo apenas podrá advertir que su enemigo lo acecha continuamente porque el poder lo hará un hombre cruel y caprichoso, es aquí donde debe desafiar intencionalmente al poder, darse cuenta que el poder conquistado no es suyo, es solamente un aliado, un fantástico aliado si éste individuo trata bien al poder.

Si entiende y comprende que sin control de él mismo, la claridad y el poder son terribles enemigos; llegará el punto en que pueda controlar todo, sabrá el momento y la forma en que deberá usar a su aliado "el poder" entonces el hombre estará al final se su camino y casi sin advertirlo enfrentará a su último enemigo natural ¡La vejez! Habrá perdido su miedo, su claridad tendrá mas luz, ya no será impaciente, su poder estará controlado pero si siente un deseo constante de descansar, si se entrega a este deseo su enemigo lo volverá una vieja y débil criatura "Su miedo, su claridad y su poder estarán vencidos" Pero si el individuo logra sacudir la fatiga y cumple su destino hasta que llega al final, podrá considerarse hombre de conocimiento, aun cuando sea por breves momentos en los que logra despejarse de su último enemigo a quien nunca podrá vencer.

Un hombre que entra al mundo de conocimiento rompe las rutinas de su vida, transforma su cotidianidad en un maravilloso campo de batalla para convertirse en un guerrero, en un guerrero capaz de liberarse del miedo, de la ambición, de la tristeza, del egoísmo, un guerrero lucha por su prójimo y no está enganchado con nada y con nadie, un guerrero está preparado para librar cualquier batalla que se le presenta, es un individuo con luz propia y no titubea en su andar, es un hombre humilde conciente de sus limitaciones pero también de sus potencialidades, sabe que debe aprovechar la oportunidad de la vida. Su campo de batalla es el mundo y la vida cotidiana.

El conocimiento de estos individuos lo obtienen de diferentes formas, don Juan Matus explica a Carlos Castaneda que las plantas de poder o sea las plantas sagradas no son la clave para entrar al conocimiento pero si uno de los medios para lograr llegar al conocimiento, gracias a esta ostia natural que proporciona la madre tierra, al curandero le permite adquirir poderes extraordinarios, le permite emprender el vuelo cósmico, ascender y descender a diferentes niveles; llegar con el ser supremo, con las deidades, al mundo subterráneo de los muertos, ellos tienen la facultad de predecir el futuro y leer mentes ajenas a la suya, mediante estos aliados poderosos.

Conocer los misterios de las plantas sagradas es herencia de pocos, para estos pocos estas plantas sensibilizan los sentidos propiciando una música cósmica en que alternan sin defecto los bloques de sonidos con las armoniosas aberturas del silencio, se sabe que estos individuos hablan con un lenguaje propio y elevado, este lenguaje contiene frases directas o metáforas, se conjuga la finura y la solidez del lenguaje de la ciencia, de la filosofía, de las manifestaciones poéticas.

Este misterio, conocimiento de culturas milenarias oculto por miles de años por las culturas actuales de pronto descorre su velo para ofrecer los secretos tan celosamente guardados por verdaderos hombres de sabiduría y de discreción impresionante, de pronto toda esta riqueza se ve descubierta provocando un desconcierto en sus herederos que era imposible para ellos creer que estas plantas que sólo eran capaces de consumir para casos extremos y con mucha religiosidad eran descubiertas, pero no sólo descubiertas sino profanadas, y es cuando llega la transformación del epicentro espiritual del reino de los hongos.

Inicia una nueva etapa para la sierra mazateca que guardaba celosamente el culto a una de sus maravillosas plantas medicinales y sus propiedades, el mayor de los secretos inicia un ascenso vertiginoso desvirtuando la esencia de la ceremonia al grado de que según "el grupo de eruditos" lo nombraron como "alucinógenos", "drogas" entre otros apelativos mal empleados para las ostias sagradas, nombraron como chamán a nuestros sabios curanderos, lo más triste es que nativos propios de la zona se contagiaron de este virus que se gestó con la llegada de los extraños.

Desde el mal empleo de los nombres correctos hasta la deformación del ritual permitió que este mundo mal incursionado se fuera desvirtuando a pasos acelerados.

Maria Sabina: antecedentes

Aquella mañana el cielo lloraba copiosamente, confundiéndose con el llanto de una niña que nacía en una humilde choza cobijada bajo un clima húmedo, acompañada del Señor Trueno, de la Señora Lluvia, con la llegada del día de la Virgen María Magdalena, incrustado este mundo en lo abrupto de la sierra mazateca, cultura sumergida en un entorno de magia, misterio y sabiduría milenaria, lugar sagrado, lleno de misticismo, en donde los mazatecos comulgan con su divina ostia herencia del ser supremo y de la madre tierra, lugar poblado de duendes, genios invisibles, seres mitológicos dueños y soberanos de montañas, bosques, ríos, cascadas, manantiales, cerros y aguajales; mundo fantasmal que aparece y desaparece como la blanca niebla espesa que la rodea... ahí en ese mundo que acuna un extenso mosaico cultural que define su propia identidad, reino que vive sus propias creencias, sus costumbres y tradiciones, su idioma, su historia y que ella, María Sabina; aquella niña que daban a luz esa mañana lluviosa acompañada de truenos, neblina y frío, pasaba a ser parte de esta historia.

El carrete del tiempo empezó a correr, principió a escribir parte de esa niñez que le tocó vivir, acompañada de sus padres, abuelos y parientes que se desarrollaban en un ambiente de pobreza pero llenos de riqueza espiritual que suele ser parte de los mazatecos.

María creció como una niña mas en la zona, envuelta en sus propias vivencias, su ambiente era de trabajo y de acuerdo a la edad eran las proporciones laborales que le correspondía realizar. Su padre muere cuando ella tiene sólo tres años, en este tiempo su madre decide retornar a la casa de sus padres que se localiza en el Cerro del Fortín, Huautla, pueblo vecino, ahí aprende a trabajar la lana, la crianza de los gusanos de seda y más tarde el abuelo la lleva al campo a labrar la tierra y a pastorear chivos, en una de esas ocasiones se le escapa uno de los animales por azares del destino, ella preocupada corre tras él y en su camino se le presenta su destino, ahí estaban esperando a María un grupo de honguitos que ya le eran familiares, mirando de un lado a otro decide llevárselos a la boca y comulgar al lado de estas plantas extrañas con sabor desagradable y efectos mágicos, misteriosos, poderosos, María experimentó sensaciones de terror, primero llevada por el miedo de entrar a un mundo extraño de sensaciones desconocidas, a medida que el tiempo avanzaba su miedo ya no era miedo ahora tenía delante de ella una luz de entendimiento, de claridad que la tranquilizó, la experiencia fue para ella un aprendizaje de emociones y como quien porta el mayor de los secretos retornó a su casa una vez que los efectos culminaron, ahora no le importaba no encontrar comida pues se había alimentado del espíritu divino, esperaba solamente que su familia no se percatara de su regocijo porque no deseaba ser presa de un castigo, en efecto las cosas siguieron su cauce normal, ella continuaba con la tarea de pastorear a sus chivos en el campo ahí donde los niños traviesos, los niños sagrados, los niños maestros la esperaban día con día para que continuara su aprendizaje, ahí con ellos podía llorar, reír, bailar, conocer los misterios de la vida a sus escasos siete años. Los días, las semanas, los meses transcurren y un buen día la envían con su única hermana María Ana con quien corre aventuras y comparten tareas encomendadas por los mayores, ahí es donde se entera de que María Sabina comía hongos que se gestaban espontáneos en el campo, sintiendo sorpresa y admiración por ella, los niños traviesos esperaban pacientes la comunión, Sabina no esperó y decidió compartir con su hermana la experiencia bajo los influjos de los efectos ambas bailaban, lloraban, reían, jugaban, entrando una y otra vez a los diferentes niveles de las emociones, ambas sentían el poder que aquellas cositas le otorgaban y el secreto ahora era compartido con María Ana quien por igual sabía que no debía comentarle a nadie más, el tiempo continuó su ritmo llevándose parte de esa candidez de sus años, María era abandonada por la niñez para ese tiempo el secreto que había compartido con su hermana había sido descubierto por su madre y los abuelos que en varias ocasiones fueron por ellas al campo debido a sus tardanzas y las encontraban tiradas o en trance, el abuelo quien conocía de la naturaleza, sabía lo que las niñas consumían honguitos y con delicadeza las protegía y trasladaba a su choza, hablándoles sobre el consumo de los hongos y aportando su conocimiento con ellas, manifestando que estas plantas eran de uso delicado y sólo se utilizaban en casos extremos. Ellas, que ya tenían más comprensión y entendimiento de las cosas y de la vida, aceptaron. Al principio fue difícil retornar al mundo anterior y alejarse de los niños traviesos, despedirse de los niños santos, niños sabios que las albergaba en su mundo sagrado.

María Sabina fue alcanzada por sus diez años y por la condición precaria en que vivían aprende de su madre el oficio de vendedora junto con ella recorre las rancherías y en esta actividad llega a los catorce años y su madre la da en matrimonio con un joven de veinte años de oficio vendedor ambulante, ella no lo conoce pero sin vacilar acepta pues estaba ligada a las tradiciones de las familias de la zona. Con Serapio vive sus primeras experiencias y sumisa acepta su nuevo mundo. Serapio, más tarde, cuando acababa de nacer su primer hijo, es reclutado por el ejército carrancista que había llegado a Huautla; él sin otra alternativa tuvo que partir y María se quedó sola al frente de sus compromisos, el esposo llegaba de vez en vez, hasta que llegó para quedarse y morir al poco tiempo y María quien ya estaba acostumbrada a estar frente a las responsabilidades continuó su vida normal. A sus veinte años, decidida volvió a su actividad de vendedora ambulante, comercializando productos que compraba en Teotitlán del Camino, pueblo que se localiza a sesenta y cuatro kilómetros de Huautla de Jiménez. Para ese entonces aún no existía carretera y la gente solía caminar o transportarse en bestias y María quien se había desarrollado desde pequeña a las proezas de la vida tenía que enfrentar todos los obstáculos por difíciles que fueran, su misión era el aprendizaje, la vida la había preparado desde niña y la incursionó en el mundo de los honguitos, ella misma manifestaba que en los tiempos que le tocó pastorear en su camino se presentaban como una ofrenda, los hongos le estaban dando la oportunidad de iniciar su preparación; ellos estaban ahí como aliados de poder.

Maria Sabina probó de la esencia divina, pero no por curiosidad sino porque la oportunidad estaba reservada para ella, esperó pacientemente como buen guerrero el momento en que debía de poner de manifiesto las enseñanzas de los hongos sagrados y esta señal fue la gravedad de su hermana María Ana quien se encontraba al borde de la muerte. Aquel día Maria acudió al encuentro de los santitos que la esperaban, se reunieron para juntos curar a María Ana, en esta ceremonia Sabina viaja a diferentes dimensiones, explora todas sus posibilidades, ya no como aprendiz sino como guerrero por salvar a su semejante, viaja al inframundo al encuentro con la muerte y es como adquiere conciencia de la vida, comprende que la vida-muerte forman una unidad, la muerte amiga sabia que no permite aferrarnos a nada, la única amiga fiel que permite el retorno con inteligencia cuando la lucha por la vida digna ha concluido.

En esta experiencia ella recibe el libro sagrado del conocimiento entregado por deidades divinas para que en el momento que ella decida pueda iniciar con su mandato divino pues el libro de la sabiduría le pertenece, le otorgan el don de conocer los secretos de la vida, del espacio, del tiempo. Con la milagrosa curación de María Ana, María Sabina se entregó a la profesión otorgada por Dios a través de los niños santos.

María Sabina; mujer diminuta, de rostro agrietado y surcado por el tiempo, manos fuertes que denotan la dura faena, mujer de pies descalzos; ligeros como el viento, mujer con mirada de águila que escudriña los recovecos mas profundos de la vida, esa forma de expresión y el ritmo vigoroso dentro del trance motivaba el éxtasis hasta llegar al mundo de lo sagrado, a aquellos templos; libros de piedra que se elevan majestuosos en los puntos cargados de energía, de los himnos antiguos de los cantares aztecas, a la profundidad de los mares, su pensamiento y sensibilidad pertenecen al mundo mágico-primitivo... dentro del éxtasis se desintegraba su energía constituida por miles de átomos para unirse de nuevo y transformarse en la mujer montaña, en la luz, en el aire, ella era la victoria, la ley, la estrella, la Luna, era la mujer doctora, la intérprete, era la mujer payasa, la mujer poeta, la santa, el santo, mujer crepúsculo; sigue su desintegración y su metamorfosis que se hace presente en ese ambiente mágico llevándola a ser jaguar, pájaro, serpiente, en león, en diablo; ella galopaba, volaba con el ritmo de sus cantos, de sus manos, de sus caderas; ella era todo.

María sabe que ha llegado el momento de entregarse a la tarea, de trabajar con corazón, humildad, bajo las leyes del libro sagrado, sabe que no siempre se triunfará sobre la ley suprema de la naturaleza, que no se pueden cambiar las cosas que no están permitidas, sabe que como guerrero debe elegir el mundo de batalla, conciente del insondable misterio que la rodea y de la impecabilidad que debe existir en su vida personal inicia su servicio a la gente que empieza a acudir a ella, en este caminar aprende a tener capacidad para asociarse con las divinidades supremas y terrenales, a incursionar a diferentes dimensiones, tiene libertad total de buscar y descifrar los símbolos, las metáforas que se presentan en el camino. El carrete del tiempo sigue y paradójicamente en la vida de Sabina se presenta Marcial; hombre que por insistencia de su madre acepta, a su lado procrea siete hijos, el precio fue abandonar su misión y permanecer bajo el yugo del sufrimiento durante trece años al lado de un hombre entregado a la irresponsabilidad y al vicio, afortunadamente su calvario termina con la muerte de Marcial quedando viuda por segunda vez, acudió de nuevo al encuentro con su misión por corto tiempo, desafortunadamente María fue presa una y otra vez de las trampas de la vida conciente de las consecuencias, sin embargo el tiempo registró el paso de su existencia, la muestra con las diferentes facetas que aprovechó de la vida. Maria Sabina dentro de su propio cosmos fue un personaje como tantos que lidió con la dureza que se gesta en la cotidianidad de los pueblos, desarrollando su talento de curandera, la magia de su entorno la versó en el mundo creativo de la poesía, tuvo la capacidad de ver la esencia más profunda del pensamiento filosófico, los niños sagrados esperaron su retorno pacientes como grandes aliados.

Un mundo descubierto

Las nubes lentamente descorrían su velo de novia, al principio permitieron a los extraños percibir algo de aquello que celosamente guardaban, este fue el caso del ingeniero Roberto Weitlaner que en 1936 presenció que los mazatecos ingerían cierta especie de hongos. Más tarde el etnólogo Jean Bassette Johnson escribe un articulo que fue publicado en Suecia sobre la ceremonia sagrada con los honguitos.

El inquietante juego de las nubes continuaba su danza; corriendo y descorriendo el telón, mostrando paulatinamente parte de los secretos, inquietando a los interesados en el estudio de los hongos, provocándolos a un nuevo proceso quizá ya predestinado, de esta forma el destino alcanzó al tiempo, corría agosto del año de 1953 cuando por la brecha que conducía a Huautla, montados en cinco mulas y un caballo flaco, guiaba un mazateco llamado Víctor Hernández a un hombre robusto de nombre Roberto Gordon Wasson acompañado del mismo Roberto Weitlaner y de su familia, venteando todos los obstáculos recorrieron la vereda, viajaron todo el día acompañados de la suerte, logrando llegar en la noche del mismo día a Huautla hospedándose en la casa de la profesora Herlinda Martínez Cid quien era amiga de la etnolinguista Victoria Pike contacto a distancia de Wasson. Herlinda quien enterada del interés de los extranjeros no desaprovechó el tiempo y de inmediato presentó ante ellos al curandero Aurelio Carrera "El tuerto", Wasson era un apasionado conocedor del hongo; iba en busca de un curandero que lo trasladara al reino de los niños santos y El Tuerto, solícito, cada noche se presentaba con sus bultos de hojas de plátano y de forma ceremoniosa los desenvolvía para mostrar a los extraños los honguitos, El Tuerto de Aurelio recomendaba silencio. La atmósfera era de completo misterio, aun había cuidado de hablar de ellos con respeto. Aun así Wasson no cesaba de pedir explicaciones a la gente sobre el poder misterioso de los niños santos, la gente mostraba ignorancia o poco conocimiento por desconfianza ya que los mazatecos conocían de la grandeza y milagros del honguito, ellos eran por naturaleza micófagos, conocían diferentes especies de hongos y Wasson trataba de arrebatar a toda costa parte de la sagrada ostia que los sacerdotes mazatecos ocultaban, el único que se prestaba para mostrar a los niños santos y sus efectos era El Tuerto Aurelio quien explicaba los efectos y que ellos vienen por sí mismos o sea "nacimiento espontáneo". Wasson, Weitlaner y la familia se decían que posiblemente el tuerto Aurelio era la persona que buscaban decidiendo emprender con él una velada, la osadía de este banquero neoyorquino llegó lejos al poner a prueba a Aurelio, los hongos no eran por placer por esos tiempos sino eran realmente para curar, para solucionar necesidades reales y en esta ocasión Roberto Gordon deseaba saber sobre su hijo pero era más grande el deseo de conocer sus efectos. De esta forma Wasson y compañía guiados por El Tuerto Aurelio preparan la ceremonia aunque después de cavilar, titubeando si debía o no conducir el ritual accedió, aquella misma noche comulgan con la ostia sagrada, Wasson es impresionado por la magia, el poder de los niños santos, Aurelio viaja a planos lejanos de su propio mundo y encuentra a Pedro hijo de Wasson que lo buscan afanosamente para enviarlo a la guerra, Aurelio comenta a su paciente todo lo que ve y como están las cosas y que su hijo no está en Nueva York como él lo supone. Lo que comentó Aurelio fue cierto ya que al retorno de Gordon Wasson encuentra las evidencias que el tuerto había visto a través de los hongos, predijo situaciones que Wasson y su familia lo fueron viviendo.

Wasson no cesaba de asombrarse de los misterios que envolvían a los santitos sacros, dejó pasar un tiempo y corría el año de 1955 cuando volvió a la sierra acompañado del fotógrafo Allan Richardson, para este tiempo Aurelio El Tuerto se encontraba enfermo, no era la temporada del honguito, no había curandero disponible y su intrepidez fue tanta que acudió a la presidencia para que estos le recomendaran a algún curandero, sabía del delicado asunto y la magia que envolvía el sólo pronunciar la palabra, ahí encontró solamente al sindico Cayetano García, joven de 35 años quien cautivado por la extremada caballerosidad con que solicitó el favor y la sutileza al pronunciar con acento correcto la palabra Nixhijtó (Honguito) embelesado al escucharlo, aceptó ayudarlo y lo citó mas tarde a su casa para hablar del asunto.

El encuentro se dio, Cayetano y su hermano Genaro sin perder tiempo hicieron descender la montaña a los extraños llegando hasta un rudimentario molino, sobre el bagazo de caña de azúcar descubrieron una gran cantidad de honguitos. Allan de inmediato y con gran emoción comenzó a fotografiar mientras Wasson no cabía de asombro puesto que su objetivo estaba a la vista, extrajeron y envolvieron cuidadosamente a los angelitos de nombre derrumbe. Trasladándose de nuevo al poblado con su delicada carga, solicitando piedad para no encontrar animal muerto en el camino y de esta forma contaminar la atmósfera de pureza que rodeaba a los honguitos. Este hombre poderoso había logrado traspasar la muralla de lo sagrado y la desconfianza de los mazatecos logrando cautivar a Cayetano quien se prestó no solo a mostrar el camino para llegar a lo sagrado sino ir al encuentro con María Sabina quien ya había tenido el presagio de que se avecinaban situaciones extrañas en el pueblo. El sindico de entonces, Cayetano, sin titubeo, mostró el camino a Wasson. Informando a María Sabina que hombres extraños habían acudido a él para solicitar encontrar a un sabio que los condujera en el conocimiento de los honguitos sagrados, María siempre obediente a las órdenes de las autoridades pero con cierta desconfianza aceptó. Al día siguiente acudieron a ella y aquella noche presenciaron una ceremonia para ellos la mas maravillosa, María conoce a través de los santitos otros mundos, vive emociones que suelen ser realidades al paso del tiempo, se identifica con la lengua de Wasson y él por igual, en ese momento no existe barrera alguna, aunque la misma Sabina manifestó que antes de Wasson los niños sagrados la elevaban a lugares lejanos, a espacios propios de los dioses, desconocidos, extraños, después ya no tuvo las mismas experiencias, los niños santos habían perdido su fuerza, su poder, su pureza cuando el extranjero incursiona en el reino propio del mazateco, el misticismo que envolvió por siglos a la ostia mazateca de pronto caía. Tras la llegada de los Wasson se da a conocer a través de los medios masivos nacionales e internacionales entrevistas, reportajes del descubrimiento del culto prehispánico con los hongos y de la existencia de María Sabina, la respuesta no se hizo esperar y el ascenso de la fama de María y sus aliados fue inmediata y de forma acelerada que Huautla se vio asediado por jóvenes mexicanos y extranjeros traídos por la curiosidad de conocer los hongos y sus efectos.

Con el paso del tiempo y con cierta incredulidad vemos como un ritual que tubo su auge en los años 60 y 70 al dar a luz una ceremonia antiquísima que era exclusiva de los nativos mazatecos se empieza a desvirtuar por la invasión de gente que desconocía la profundidad del rito, confundiendo la medicina con droga, muchos de estos escribieron sobre sus experiencias y las milagrosas curaciones realizadas por los sabios curanderos mazatecos, provocando una ola de jóvenes estrafalarios que la prensa calificó como hippies. Estos incursionaron al mundo mágico, misterioso, primitivo buscando la comunión con el plano espiritual a través de la ceremonia de los nativos, sin embargo ellos no tuvieron la delicadeza de realizar el ritual para consumir a la ostia sagrada, les bastó refugiarse en las cuevas, peñascos, cerros, bosques no importando si era de día o de noche, rompiendo toda una conducta ceremoniosa ante la vista incrédula y el terror de los nativos.

La esencia de la medicina; es la pureza razón por la cual no se puede contaminar tendrá que nacer otra generación de médicos tradicionales, sabios en realidad que concientes que servir al necesitado es la tarea más importante, el curandero o sabio es un guerrero que debe cuidar no sólo a su prójimo, sino a su propio entorno.

María Sabina, el fotógrafo Jorge Vargas y una persona desconocida.

María Sabina, el fotógrafo Jorge Vargas y una persona desconocida.

María Sabina tomando el sol. Foto de Jorge Vargas

María Sabina tomando el sol. Foto de Jorge Vargas

El chamán Magdaleno, nieto de María Sabina. Foto de J. R. Ruiz

El chamán Magdaleno, nieto de María Sabina. Foto de J. R. Ruiz

Otro de los curanderos oaxaqueños, un hombre sabio en la curación con masajes, un "huesero" de Huautla en el homenaje a María Sabina. Foto de J. R. Ruiz

Otro de los curanderos oaxaqueños, un hombre sabio en la curación con masajes, un "huesero" de Huautla en el homenaje a María Sabina. Foto de J. R. Ruiz



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