Cdnflag La Redvista Electrónica de Cultura Latinoamericana en Canadá
Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 29 - Reflexiones sobre el arte parte II
Publicación de marzo, 1999.
Página previa Página siguiente

" Infancia " por Mariana Caballero

  Artículo por Mariana Caballero   (version pdf)


El propósito de esta segunda parte es el de entrar en el campo de la memoria, tanto en el ámbito intelectual como en el fisiológico, y partir de este conocimiento introductorio, tratar de relacionar los medios de construcción simbólica que se generan en nuestra memoria, para comprender las relaciones que se establecen entre:

Signo - Imagen Signo - Olor
Signo - Sonido,

que por lo general se plantean como un recuerdo abstracto en la memoria.

Estoy consciente que para realizar y comprender tales objetivos es importante entrar en un conocimiento básico del funcionamiento mnémico, por lo que en este trabajo incluiré un cuadro teórico científico y, por supuesto mi planteamiento psicológico analítico, partiendo de mi experiencia así como de mis recuerdos y apoyándome en algunos autores que más adelante iré mencionando.

Uno de los propósitos para realizar la investigación es la de crear obra plástica utilizando signos que vayan surgiendo en el período de realización del proyecto y con éstas imágenes trabajar en una búsqueda de códigos. Claro que con esta vía corremos el riesgo de toparnos con un problema de memoria selectiva, sobre todo tomando en cuenta que el hecho de plasmar estos códigos en una obra plástica.
Podría quizá caer en una especie de exhibicionismo inconsciente, de forma que si de alguna manera quedó guardado profunda y minuciosamente un hecho en mi memoria es por que no pretendía ser exhibido, así que no sé que tan capaz sea esquivar los mecanismos de protección sin permitir el auto sabotaje, llegando así a una simple interpretación hipotética manejada por mi inconsciente.

Pero en todo este discurso lo que más fascinante me parece es el hecho de aventurarme a crear imágenes recodificadas de sucesos vividos en las diferentes etapas de la vida, o en mi caso, interpretadas por mi estado actual. Aunque, la verdad, en lo personal prefiero ubicarme en los recuerdos transcurridos en el periodo que va de los cuatro a los diez años.

Marco teórico del sistema mnémico desde una perspectiva fisiológica

Para comprender el proceso de la memoria, es necesario conocer los fenómenos fisiológicos que están involucrados en el proceso mismo, los cuales están conformados por una compleja red de interacciones químicas y eléctricas realizadas por el sistema nervioso central y periférico, los cuales están conformados por la interacción de
células nerviosas las que realizan múltiples funciones específicas encargadas de la relación de los organismos en sí mismos y con su medio ambiente logrando, así, el almacenaje, el procesamiento de la información y el desarrollo de la memoria como resultado del aprendizaje. En este trabajo sería imposible explicar todos los mecanismos que se llevan a cabo en el cerebro para manejar toda la
información que es integrada en los sistemas vivos. Y en particular en el hombre.

La memoria es el proceso mediante el cual una experiencia de aprendizaje es conservada durante cierto plazo, y puede ser extraído gracias a un estímulo apropiado cuantas veces éste se repita.

La memoria ha sido tema de discusión para los neurólogos; pero ha menudo se presentan dos dicotomías: la primera dicotomía está entre la memoria procesal y la declarativa y la segunda entre la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo.

La memoria procesal, en seres humanos, se relaciona con un
conocimiento de acciones y procedimientos, que pueden negar a convertirse en automatismo, por medio de la repetición. Ejemplo simple de este sistema de memoria sería el de
conducir un automóvil, en la medida en que practicamos el procedimiento, éste se convierte en una acción automatizada que combina tanto la coordinación motriz como ]a mental. La memoria declarativa implica la información sobre hechos, por ejemplo, para recordar un pendiente o
un número telefónico o un nombre, no requerimos de un conjunto de reglas o procedimientos, queda implícita su codificación y su asociación con otros eventos. Es decir,
que la memoria procesal es la que utilizan los sistemas
inconscientes mientras que la declarativa parte de lo consciente.

Aunque esta división de la memoria podría parecer arbitraria, es de gran utilidad en los estudios neurológicos, puesto que cada memoria puede tener diversos
tipos de substratos nerviosos. Por ejemplo el hipocampo y la corteza temporal parecen estar parecen estar implicados en la formación de la memoria declarativa, que no de la procesal. Mientras que ciertos núcleos del cerebelo y de la médula espinal parecen estar implicadas en la procesal, sin intervenir en la declarativa. Debido a esta organización anatómica, la memoria declarativa está controlada por mecanismos del cerebro superiores, mientras que la procesal parece depender de regiones y sistemas más bajos.

La 2E. dicotomía,
está entre la etapa corta y una etapa duradera. La etapa corta es llamada memoria
a corto plazo y es definida por su limitada capacidad y sólo contiene un
pequeño número de piezas de información y puede ser fácilmente interrumpida
por un estímulo de distracción o manupulación del cerebro. La memoria a largo
plazo ocurre cuando la información es guardada por largos períodos, incluso
durante la vida entera de un organismo. Esto
ocurre menos frecuentemente y sólo con la asociación de estímulos que son reelevantes
para el organismo debido a una disposición biológica o por una continua repetición.
Usualmente las experiencias están cargadas con un fuerte componente afectivo,
que refuerza o rechaza. Este tipo de memoria es menos frecuente y no es fácil
de interrumpir.

Con frecuencia puede suceder que un suceso no sea retenido, aparentemente, esto
sucede por un problema en el hecho mismo. Esto no significa que esa información
se haya perdido para siempre, sino que puede reaparecer más adelante en otro
contexto.







" Infancia " por Mariana Caballero





Este fenómeno de la memoria a largo plazo sugiere que el cerebro, particularmente
las neuronas, tienen una plasticidad que permite cambios casi permanentes. En
el caso de la memoria a corto plazo, los cambios probablemente envuelven sólo
el camino de la función de algunas neuronas, pero no cambios plásticos permanentes.

A niveles neuronales hay notables diferencias entre la dicotomía de la memoria
procesal y declarativa y entre la segunda dicotomía, de la memoria a corto y
a largo plazo, pero es posible que en algunos casos sea necesario una misma
área anatómica para las dos.Es decir, que es el mecanismo neuronal involucrado
el que diferencia a uno
del otro. Así que podemos decir que la memoria es un proceso en el que intervienen
diferentes estratos del
encéfalo y también diferentes mecanismos neuronales de
almacenamiento, los que nos permiten la utilización de la información del medio
ambiente que nos circunda.

El proceso de analisis

Debo confesar que estaba ansiosa por empezar con este análisis y que el hecho
de estudiar la memoria en el ámbito científico me ha sido fascinante, pero supongo
que me es más atractivo por ahora evocarme más a lo psicológico que a lo científico.
Y esto, en parte por lo complejo que resulta el entendimiento de la maravillosa
organización de nuestro organismo y para evitar confusiones, aunque sé que después
de haber disfrutado de esta pequeña introducción en el mundo de los sistemas
biológicos, sea posible relacionar los métodos que plantea Freud en sus tratados
sobre los sueños y recuerdos encubridores con estos sistemas de comunicación
neuronal que plantee anteriormente.

Los recuerdos encubridores

En los volúmenes II y IV de las Obras Completas, Freud plantea un análisis
acerca de los mecanismos para encubrir los sucesos vividos llamándolos "Recuerdos
encubridores".
Empecemos por el principio... Hay casos en que los individuos han perdido la
capacidad de recordar los primeros sucesos de su vida y solamente tienen un
registro a partir de entre los seis y los ocho años. Yo no soy el caso y me
considero privilegiada por esto, ya que incluso tengo algunas imágenes difusas
de algunos sucesos ocurridos antes del primer año, según me ha confirmado mi
madre.

Los primeros recuerdos se presentan fragmentados y poseen una gran importancia
patógena. Por esto son de suma importancia en el ámbito psicológico ya que en
ellos se hace visible una diferencia fundamental entre la conducta psíquica
del niño y la del adulto. Entre el período que comprende entre los dos y los
cuatro años es por lo general la etapa en que se sitúan los recuerdos más tempranos,
aunque en algunos casos se presentan antes de los dos años y, como ya mencioné,
otros no posen recuerdo anterior a los seis u ocho años. Así pues, se adelanta
o retrasa en los diferentes individuos, no sólo en el momento del primer
recuerdo, sino en toda la función mnémica. Quizá esto se deba a que algunos
individuos tienen mayor plasticidad neuronal que permite los cambios plásticos
permanentes.

Del material de sucesos vividos, se hace una selección de aquellos recuerdos
o vivencias que provocaron un intenso afecto, cuya importancia quedó impuesta
por sus consecuencias, de miedo de verguenza o dolor físico o
acontecimientos importantes como lo sería una grave enfermedad o el nacimiento
de un hermano, muertes, incendios, catástrofes, etc.

Nos inclinaríamos así a decir que el proceso de selección de un niño y un adulto
es el mismo. Es aquí donde entra el tema que ha llamado más mi atención: La
selección de recuerdos, la mente toma sólo algunos recuerdos de todas las experiencias
vividas, cosas que a veces parecen no haber tenido gran trascendencia, como
sería una simple escena de la vida cotidiana o el recuerdo de objetos comunes
que distraen de alguna manera el significado
real del suceso recordado, que ya no es vivido como suceso, sino que pasó a
tener un nuevo nivel de codificación para funcionar como el objeto encubridor
de una escena quizá traumática.

La justificación sería que en estos casos no se han conservado más que incompletamente
en el recuerdo pareciendo así un elemento indiferente pero que en los elementos
se hallaría contenido todo aquello que lo hizo digno de ser recordado. Esto
se debe a que el recuerdo no debe su valor mnémico al propio contenido, sino
a la relación del mismo con otro contenido reprimido, es decir, que los elementos
no aparentes en el recuerdo han sido omitidos en lugar de olvidados. Esto implica
que si se llegara a generar el estímulo adecuado, este recuerdo omitido podría
reaparecer en un nuevo contexto.

Es justo a partir de este conocimiento adquirido que empiezan a surgir en mí
las imágenes, como en una conciliación entre un destape de recuerdos, y el análisis
de los mismos. En pocas palabras se podría decir que esas imágenes de objetos
y colores, empiezan a tomar sentido al ser descubiertas como recuerdos encubridores.

Algunos de los más nítidos son los que podemos utilizar para el análisis, pero
partiendo por supuesto de la obra plástica, por dar un ejemplo, me gustaría
enumerar a continuación estos elementos que creo han influido en mi obra plástica:


Sillón verde con ventana
Algodón rosa
Casa de la infancia en amarillo
Tabla con frutas y letras
Una tetera
Tazas con café
Yo mirando el mar
Mi gata Tiba y yo del mismo tamaño.


En mi caso, un juego de imágenes se liberan y la hegemonía del significante
se encuentra en cuestión. Las semióticas gestuales, mímicas, lúdicas, etcétera,
recobran su libertad en la experiencia creativa y se separan de su calco, es
decir de la competencia dominante".

Obra de Mariana Caballero

Obra de Mariana Caballero



Share

Página previa Página siguiente

Otras publicaciones dentro de este número.

Loading...