Cdnflag La Redvista Electrónica de Cultura Latinoamericana en Canadá
Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante
Núm. 27 - Sobre derechos humanos
Publicación de enero, 1999.
Página previa Página siguiente

7 veces 2 Para Alberto Gironella

  Otro por Subcomandante Insurgente Marcos   (version pdf)

Agosto/Septiembre de 1999:

7 veces 2 Para Alberto Gironella, que pintaba tan bien que parecia que escribia.
`El palomar de las cartas abre su imposible vuelo desde las tremulas mesas donde
se apoya el recuerdo, la gravedad de la ausencia, el corazon, el silencio` Miguel
Hernandez. La luna es mi boton de plata dorada, abollado y mal cosido sobre la
negra camisa de la montana. En la casa grande del calendario, mayo aparece como
bisagra de la doble y humeda hoja de agosto y septiembre. Tal vez es por eso que
ahora el sol camina el dia repartiendo sudores y sofocos, mientras en la noche
la luna infla sus carrillos con el viento que duerme. Alla abajo la vida es guerra,
combate cotidiano en los multiples callejones oscuros que pueblan la noche mexicana.
Se combate al nacer, creciendo se combate, se ama y se muere combatiendo, y, si,
hasta la escritura es un combate. Vea si no: en aquella esquina del mundo que
llaman `montanas del sureste mexicano`, la ultima de un siglo que parpadea sus
agonias, palabras como cuchilladas nacen sobre el alto y mullido cojin de la Ceiba.
Y esa Ceiba mas que arbol parece central de correos: cartas van y vienen, casi
tan frecuentes como las lluvias que lanzan tajos profundos en la piel del dia
o en el corazon de la noche. Vea, ahi va saliendo otra que es otras. Si, esa carta
es muchas cartas, es una carta-erizo. Siete espinas dobles hacen de piel lo que
en el papel se duele. Las escriben muchos en la mano de uno y tienen de destinatarios
otros muchos que son otros, distintos y diferentes. Filosas epistolas que senalan
y advierten, no amenazan, apenas avisan que sigue la noche sin abrirse y, sin
embargo, aun hay que andarla. Asi que, pareciendo que escribe, la mano afila palabras
que hieran mas no lastimen, que senalen, que marquen, que sean agudas espinas,
huellas que duelan. Si una carta es muchas cartas no es por capricho numerico,
es porque el mundo es muchos mundos, y muchos son tambien los olvidos que los
ocultan. Lo Uno es trampa de la que vendra luego la factura, que asi tambien llaman
a la historia. !Sshh! !Atencion! !Mirad! !Alla se abre la primera herida! Carta
Uno `El indio dueno de la tierra es una utopia de universitarios`. Tirano Banderas,
Ramon Del Valle-Inclan. Sobre la desvencijada mesa, renivelada con piedritas y
cartones doblados, dos libros reposan, cerradas sus paginas, mudas sus palabras.
La vela ondea su fragil luz como bandera y una mano enciende por enesima vez la
pipa mordisqueada. Desde aca, la figura de el es solo una sombra sentada y encorvada.
Pero la vela roza las portadas de los dos libros. `Ramon Del Valle-Inclan. Tirano
Banderas. Ilustraciones de Alberto Gironella, Galaxia Gutemberg. Circulo de Lectores`,
se lee en la portada de uno. El otro muestra `Julio Scherer Garcia, Carlos Monsivais.
Parte de guerra. Nuevo Siglo Aguilar`. De pronto la llama de la vela se recuesta
obligada por el viento y arana, mas que alumbra, algunas hojas sueltas, garabateadas
de prisa y con desorden. Lenta y pausada, lame la luminosa lengua las primeras
palabras. Agosto-Septiembre de 1999. (...) Este libro de Ramon Del Valle-Inclan,
`Tirano Banderas`, viene en una edicion extraordinariamente bien cuidada, con
el anorado criterio (cada vez mas lejano a los editores `postmodernos`) de respeto
al autor, al ilustrador y al lector. Dos veces llego este libro a esta mesa, como
si todo hubiera conspirado para que este agosto se definiera por la dualidad que
el espejo propone. Uno de los ejemplares viene con las palabras `Para un escritor.
MGG`; el otro tiene una dedicatoria laconica y de tembloroso trazo `A Marcos,
de Gironella`. Dos ejemplares si, pero tambien dos libros en un libro: el uno
el que pintan las letras de Ramon Del Valle-Inclan, el otro el que escriben los
?dibujos? de Alberto Gironella. Conoci a Gironella en aquel agosto de 1994, cuando
la Convencion Nacional Democratica, en el Aguascalientes del ahora viejo poblado
de Guadalupe Tepeyac. Apenas un saludo y nos entrego una pintura magnifica de
Emiliano Zapata, salpicado de balas y corcholatas. Tacho, o alguien mas, no recuerdo,
tomo la pintura y la coloco en el pequeno podium del Aguascalientes. El Zapata
de Gironella presidia la sesion cuando sobrevino la tormenta del dia 8. En el
naufragio de hombres y mujeres de esa noche, desaparecio la pintura. Se fue Gironella.
Visperas de su muerte, una mentira hizo llegar a Don Alberto una carta apocrifa.
Rebelde y verdadero, Gironella no se merecia la patetica limosna de la mentira
al moribundo. Por eso, porque ni en vida ni en muerte merecio el insulto de la
lastima, a donde quiera que se encuentre, le escribo estas lineas para decirle...
Para don Alberto Gironella: De: Sup. Marcos. Maestro: Esa carta
no la escribi yo. Alguien penso que haciendo mal hacia bien y falsifico texto
y firma creyendo que eso le regalaba consuelo y alivio. Los libros si se los mande
yo, don Alberto, y eran dos porque fueron dos los que usted me mando (el Tirano
Banderas y el Potlatch), y porque de por si en los dos que yo le mande, usted
o su pintura (que ahora es lo mismo) vienen al caso. Yo le puse a usted en los
libros esos que la naturaleza imita al arte, y en la portada de uno de ellos,
La revuelta de la memoria (editorial CLACH), la imagen del guerrillero zapatista
comiendo en el Samborns de Los Azulejos repetia la que usted trabajo para Tirano
Banderas. En una de las solapas, usted explica: `He querido recuperar distintos
elementos reales que Valle pudiese haber conocido durante sus visitas a Mexico.
Si Valle utilizo como referente del tirano a Huerta, pues yo trabajo a partir
de una imagen suya, a la que incorporo las caracteristicas que en la novela se
le atribuyen, como el color verde de su saliva... Para representar a Zacarias
el Cruzado he utilizado la imagen de un guerrillero zapatista... Para el criollo
Roque Cepeda he partido de una foto de Vasconcelos, con quien tiene mas de un
paralelismo... El marco esta inspirado en el cinturon de un obrero asesinado que
fotografio Alvarez Bravo: un cinturon hecho con la pita del maguey...` Si, `paralelismo`
ha dicho usted (los anteojos que le dibuja usted a Huerta se repiten ahora en
los que Zedillo lleva solo para hacerle mas torva la mirada). Y el Vasconcelos
de `Por mi raza hablara el espiritu`, redibujado para compartir lucha con los
indigenas alzados contra Tirano Banderas, trae a colacion otros paralelismos:
la UNAM y Chiapas, el movimiento universitario y el alzamiento indigena zapatista.
En la pesadilla que agosto y septiembre definen hoy a nuestro pais, los poderosos
repiten religiosamente los argumentos de la camarilla de Tirano Banderas. Si,
para ellos `el indio dueno de la tierra es una utopia de universitarios. Pero
el ideario revolucionario es algo mas grave, porque altera los fundamentos sagrados
de la propiedad. El indio, dueno de la tierra, es una aberracion demagogica, que
no puede prevalecer en cerebros bien organizados` (Ramon Del Valle-Inclan. op.
cit). Y para curar de esa enfermedad a indios y universitarios, el remedio `posmoderno`
de Tirano Banderas despacha desde Palacio Nacional decenas de miles de soldados
a tierras del sureste mexicano. En febrero de 1995, Zedillo dio, en cadena nacional
y para mas de 90 millones de mexicanos, su definicion del alzamiento zapatista:
`No son indigenas, no son chiapanecos, son universitarios blancos (me cai que
asi dijo) de ideas radicales los que manipulen a los indigenas chiapanecos`. Desde
entonces, esta definicion es la que ha regido la `estrategia` gubernamental frente
al conflicto en Chiapas. Para esto cuenta con la aquiescencia de caciques que
dejarian a Tirano Banderas como un aprendiz de brujo. Estos son los que mandan,
destruyen y matan en tierras indias. Con la cofradia de Banderas se quejan: `El
indio es naturalmente ruin, jamas agradece los beneficios del patron, aparenta
humildad y esta afilando el cuchillo. Solo anda derecho con rebenque. Es mas flojo,
trabaja menos y se emborracha mas que el negro antillano` (Ibid). Para ejecutar
tan alta filosofia, por el palacio de gobierno de Chiapas desfilan sabuesos de
tamano diverso. El ultimo de ellos, con particular aficion por la sangre indigena
y las croquetas, ha sido claro: en estas tierras sobran los indigenas y los estudiantes.
Y ya se alista la jauria para la higienica campana del cachorro de Zedillo: `El
indio bueno es el indio muerto, y el estudiante bueno es el estudiante ausente`.
Matar indios y perseguir estudiantes, este es el deporte de moda en Chiapas. En
la cuspide de su delirio etilico y canino, Albores declama que el si tiene los
pantalones bien puestos (y es que confunde con cinturon lo que no es mas que un
collar contra pulgas). Si maestro, la naturaleza imita al arte y sus palabras
dibujadas para ilustrar las imagenes escritas de Valle-Inclan irrumpen en este
tiempo de Tiranos y soberbias, de universitarios y guerrilleros zapatistas. Y
para darme la razon, hasta mi mesa llego no un helado de nuez (que es lo que yo
hubiera querido y, en dado caso, ahi si la naturaleza superaria al arte), sino
un libro que tambien es dos libros Parte de guerra, de Julio Scherer Garcia y
Carlos Monsivais. Libro doble en la evidencia de que son dos los autores, es tambien
doble en lo que rebela y revela, en lo que dicen sobre el pasado y en lo que callan
ambos autores sobre el futuro. Ambos, Scherer y Monsivais, son ya un referente
en la historia de la cultura mexicana en lo general y del periodismo en particular.
Filosos en palabra y pluma, en veces despiertan respeto y, no pocas, temor. En
el texto de Julio Scherer Garcia desfilan los militares, su `dureza` y cortedad
de miras. Cada vez menos frecuente en civiles, la admiracion por lo militar `olvida`,
detras de la epoca sordina, que los ejercitos son las estructuras mas absurdas
que existen. Negacion total del raciocinio, aplastamiento del individuo y culto
por la destruccion son algunas de sus caracteristicas (y puertas para que el crimen
organizado tienda sus cadenas). Se que suena mas que paradojico que esto lo diga
un mando militar del EZLN que es, tambien, un ejercito. Pero precisamente por
eso nosotros aspiramos a desaparecer. Pero esto ya lo he explicado en otras partes
y no quiero aburrirlo. De lo que ahora se trata en este libro es de un ejercito,
el federal, como fuente de desestabilizacion. A mi paso por el Heroico Colegio
Militar y la Escuela Superior de Guerra, pude ver que no es orgullo u honor lo
que convierte al Ejercito federal en un ente cerrado, intocable e impredecible.
No, es otro mundo, y su logica interna permite arbitrariedades que apenarian hasta
al mas corrupto de los jueces (que hay muchos) del sistema judicial mexicano:
un articulo en una revista, tocando el tema de los derechos humanos de los militares
(impensable, pues se trata de `frias maquinas de matar`), le valio al general
Gallardo la prision, el desprestigio y el hostigamiento cotidiano a su familia;
a quienes se negaron a cumplir las ordenes de asesinato dadas por los altos mandos
militares en enero de 1994, frente al alzamiento zapatista, les toco la muerte
y el exilio forzado; quienes desaprobaron la activacion de bandas paramilitares
en Chiapas, argumentando que el portar un arma implicaba disciplina y responsabilidad,
fueron desaparecidos; los que se alistaron sonando defender a la Patria `si osare
un extrano enemigo profanar con su planta tu suelo` y se encontraron de pronto
enfrentados a civiles, ninos, ancianos, mujeres y hombres, mexicanos todos, todos
pobres, tuvieron que huir a escondidas, implorando a esos mismos a los que atacaron
que les prestaran `ropa civil` y un guia para salir de la `zona de conflicto`.
Si 1968 debio esperar 30 anos para que la ilogica logica militar mostrara su arbitrariedad
desestabilizadora, en 1999 publicaciones honestas (que las hay) dan cuenta cotidiana
de atropellos y crimenes impunes, perpetrados con los unicos argumentos de un
uniforme verde olivo y un arma. En pocas palabras un estado de sitio originalmente
destinado al sureste mexicano, extendido despues a los pueblos indigenas de todo
el pais, e invadiendo ya las calles de las ciudades. Diga si no, mientras el gobierno
argumenta que la presencia masiva militar en Chiapas es para evitar la desestabilizacion,
un rapido recuento de los hechos de los ultimos dos anos muestra al Ejercito federal
como la causa principal de la desestabilizacion y el deterioro en el sureste mexicano.
Ahi donde aparecen los federales, suben las tensiones y se desatan los conflictos.
Desde que el senor Zedillo llego a Los Pinos de la mano de los asesinos de Colosio,
el Ejercito federal ha roto el cese al fuego cuando menos en tres ocasiones: en
febrero de 1995 (saldo: 5 muertos zapatistas y un coronel y 10 de tropa del Ejercito
federal muertos en combate); en junio de 1998 en El Bosque (saldo: 8 zapatistas
ejecutados despues de haber sido tomados prisioneros por militares), y en agosto
de 1999 en San Jose La Esperanza (saldo: 2 zapatistas heridos de bala y 8 militares
`golpeados con piedras y palos`). ?Los secretarios de Gobernacion? Moctezuma Barragan
(alias Guajardo) en 1995, Francisco Labastida (alias El Suavecito) en 1998, y
Diodoro Carrasco (sin alias todavia) en 1999. Con Chuayffet el enfrentamiento
siguio el camino de los paramilitares y `regalo a la historia mexicana una de
sus paginas mas vergonzosas y humillantes: la matanza de Acteal en diciembre de
1997. Ademas del ataque militar de los federales, todos estos actos desestabilizadores
tienen un comun denominador: Ernesto Zedillo Ponce de Leon. Si don Alberto, lejos
de garantizar el orden interno, el Ejercito federal ha sido una causa importante
de desorden y desgobierno. Pero volviendo a Parte de guerra, es imposible leer
este libro sin la sombra de este agosto-septiembre del 99. Imposible
hacerlo `olvidando` la Chiapas zapatista. Imposible leerlo sin tener presente
no solo la existencia del actual movimiento estudiantil en la Universidad Nacional
Autonoma de Mexico, tambien las obvias y grandes diferencias, pero sobre todo
las no tan claras similitudes. Este es uno de esos libros, de los que hay muy
pocos, que se deben leer muchas veces y descubrir en ellos nuevas palabras y silencios
nuevos (cosa que no sera facil pues la encuadernacion es del modelo `usese y tirese`),
segun los agostos y septiembres que vayan gastando calendarios. Pero, ademas de
con el Movimiento Universitario de hoy y la Chiapas rebelde, este libro se cruza
con el Tirano Banderas en muchas paginas. Vea, Don Alberto, el siguiente dialogo
entre dos `periodistas` al servicio del tirano: `!Quien tuviera una pluma independiente!
El patron quiere una critica despiadada. Fray Mocho saco del pecho un botellin
y se agacho besando el gollete: !Muy elocuente! Es un oprobio tener vendida la
conciencia. !Que va! Vos no vendes la conciencia. Vendes la pluma, que no es lo
mismo. !Por cochinos treinta pesos! Son los frijoles. No hay que ser poeta. (...)`
Ahora crucela con estas del texto de Monsivais: `El gobierno desata una campana
de prensa, radio y television contra los `subversivos`, y las Explicaciones Patrioticas
se desbordan`. (op. cit. p. 148). `En 1968, el periodismo en Mexico atraviesa
por la experiencia mortecina de negar la modernidad desde un `respeto a las instituciones`
que ya poco o nada les dice a los jovenes y que por lo comun se traduce al lenguaje
del cinismo. (...) El periodista, por lo comun, esta al servicio de los politicos,
los unicos lectores que se toman en cuenta, y mientras mas declamatorio se muestra,
mas corrupto resulta`. (...) Eso explica el grito de `!Prensa vendida!` en las
marchas, y la grotecidad de la desinformacion`. (p. 174) Y mas adelante: `En 1968,
la television privada se niega a difundir las posiciones del Movimiento. Se prodigan
las calumnias y las llamadas al linchamiento moral, los noticieros delatan la
insignificancia numerica de las marchas` (p. 183). El movimiento universitario
de 1999 ha sufrido, como pocos movimientos en los ultimos anos, una verdadera
guerra de medios. Particularmente la television privada (donde Televisa y Television
Azteca se arrebatan entre si el `honor` de ser la columna vertebral de la ultraderecha
en Mexico) y la radio, se esfuerzan hasta mucho mas alla de la evidente complacencia
del gobierno. Con singular entusiasmo reparten calificativos como si fueran muestras
gratis de un nuevo producto: `Agitadores`, `subversivos`, `asaltantes`, `secuestradores`,
`delincuentes`, `pseudoestudiantes`, `paristas` (para contraponerlo con `los estudiantes
que si quieren estudiar), y, marcadamente, el ex priismo que les facilito algun
intelectual perredista: `ultras`. Y en el sureste mexicano, los poderosos y sus
sabuesos no se quieren quedar atras. Grandes cantidades de dinero, originalmente
destinadas a las comunidades indigenas, fluyen hacia los medios de comunicacion
en Chiapas. Si el tono declamatorio de algunos `periodistas` fuera un referente
de la cantidad de dinero que recibieron, entonces podria entenderse por que, a
pesar de todo lo que ha invertido el gobierno en el estado, poco o nada llega
a las comunidades. Buena parte se queda en las mesas de redaccion y en los bolsillos
de `periodistas` que tienen particular fascinacion por transportarse en helicopteros
del Ejercito para cubrir `con toda objetividad` lo que sucede. Pasada la moda
de las `deserciones` zapatistas, hay un nuevo tema: los malvados estudiantes paristas
de la UNAM han llegado a sembrar la discordia entre las placidas comunidades indigenas,
tan tranquilas que estaban, ergo, no hay que permitir que esos jovenes `violen`
la soberania de Chiapas (y lo paradojico es que es a los zapatistas a los que
acusan de separatismo). `O se van a la carcel`, declara completamente borracho
el Croquetas mientras los militares del cuartel de San Quintin le aplauden. En
la Chiapas de Zedillo-Albores, los ecos del 68 se actualizan y gritan los ladridos
de su patron a los estudiantes que llegaron al poblado de Amador Hernandez. El
`!Fuera pinches extranjeros!` (porque en la Chiapas de Albores todo el que no
sea priista es un `pinche extranjero`) tiene su antecedente en `!Queremos Ches
muertos!, gritaban y, como un eco enorme, la multitud respondia: !Queremos Ches
muertos! !Mueran todos los guerrilleros apatridas!, volvian a gritar y la multitud
respondio exaltada: !Mueran!`. (En El Heraldo de Mexico, 9 de septiembre de 1968.
op. cit. 178). Si Scherer y Monsivais redescubren que fue un miedo histerico el
principal motor de la respuesta gubernamental al movimiento de 68, Agosto y Septiembre
revelan algo igualmente terrible: Zedillo y Albores, y prensa que los acompana,
se convencen que un nuevo fantasma recorre las aulas universitarias y las montanas
del sureste mexicano: el antiMexico. La histeria al frente del gobierno federal
y estatal. Mas dice el libro, y todavia mas la realidad de este agosto de fin
de siglo. Este libro de Parte de guerra es casi tan bueno como La noche de Tlatelolco,
ese espejo roto que nos regalara hace anos la hija de la princesa. Pues si, Don
Alberto, ya se va agosto y ya se llega septiembre, la UNAM y Chiapas le duelen
ahora a flor de piel a este pais llamado Mexico. El movimiento estudiantil universitario
y la rebelion zapatista luchan esos dolores. Tal vez no alcancen a aliviarlos,
y apenas sirvan para sentirlos de veras como lo que son: dolores de todos... Lei
por ahi que los libros si le llegaron a tiempo y, tal vez, pudo usted empacarlos
en su maleta, pensando que despues podria pintarle algunas letras a esas palabras
dibujadas. Vale Don Alberto. Salud y ?sabe que?, de la muerte lo que duele es
que a veces abraza a quien no debe. Sup. PD. Si necesita algo, aviseme para llevarle
cuando yo me vaya. Si le llevare Parte de guerra. Se interrumpe ahi la escritura.
Pendiente, esperando su acomodo, una cita de Parte de guerra queda sola: `La furia
coaligada de politicos, empresarios, obispos y medios informativos no disuade
a los huelguistas, ni el miedo de los padres de familia evita el vigor del Movimiento`.
(p. 178). Sobre la ultima frase, la vela da su parpadeo ultimo y cierra su unico
ojo. Un instante apenas. Una nueva llama ilumina momentaneamente la pipa y la
cara de la sombra sentada. Imposible verle el rostro pues esta de espaldas. Y
aunque de frente estuviera, este hombre es un sin rostro, uno mas de los que abundan
en esta esquina de la historia. Desde las montanas del sureste mexicano. Subcomandante
Insurgente Marcos. Mexico, agosto-septiembre de 1999.



Share

Página previa Página siguiente

Otras publicaciones dentro de este número.

Loading...