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Cobardía para amar es lo que sobra
si las voces se acallan en secreto
por temor a rompernos desde dentro
en un mundo cimentado en el cristal.
Y un "te quiero" se ha perdido sin remedio
por lo absurda visión de los conceptos
que nos hace resguardar los sentimientos
en un pliego de conductas por armar
Cobardía para amar es lo que sobra
cuando ahogamos por reflejo un suspiro
deteniéndose en el pecho aquél delirio
suave y pleno de que el alma se nos va.
Y esa fuga de momentos espontáneos
que pretenden dar salida a nuestra esencia
porque amar ya no cabe en la consciencia,
se diluye, se nos pierde en un jamás
Cobardía para amar es lo que sobra
cuando un beso se define con palabras
reprimiendo la verdad de nuestras ansias
cuando en besos nos queremos entregar,
y lo bello, lo sutil y lo indecible
que se da en la ternura de los labios,
cuando a gritos nos piden ser besados,
se convierte en la nostalgia que vendrá
Cobardía para amar es lo que sobra
cuando el alma no encuentra en los sentidos
el modo de vibrar a ellos unidos
por el miedo a nuestra propia desnudez
y aquello vulnerable que creemos
donde nace la pasión de los momentos
se convierte en vanidad de cualquier tiempo
olvidando lo esencial en nuestro ser
¡Inmarcesibles son las voces amorosas
que se callan indagando su sentido
y en el soplo de un tal vez en el olvido
indestructibles los suspiros que se ahogan!,
y los besos que se van en la nostalgia,
y el alma que no encuentra los sentidos,
no se mueren ni se van con lo vivido
inmarcesibles también son
y del cobarde amor,
son sus testigos
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