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La Redvista Electrónica de Cultura Latinoamericana en Canadá Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante |
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20 piezas que muestran la cosmogonía de las etnias de la región Nunavut
Para conocer los textiles que actualmente realizan las mujeres de aquella región, la Embajada de Canadá en México y el Museo Nacional de Antropología, a través del área de Etnografía, presentaron la exposición Los tapices de Baker Lake. Textiles inuit de Canadá: creencia y memoria de una cultura. Neevingatah, que se inauguró el 15 de mayo. La colección se conforma por 20 tapetes de diversas dimensiones, de entre 80 por 60 centímetros, elaborados con aplicaciones de fieltro sobre paño de lana y adornados con bordados especiales que recrean escenas de campamentos, cazas, ritos shamánicos, héroes mitológicos y leyendas de la región de Nunavut. Nunavut, que en inuktitut, idioma del pueblo inuit, significa "la tierra", es el lugar en el que habita esta etnia y constituye la devolución territorial más grande de Canadá, hecha a un grupo indígena en 1999. Dicha población nómada se conformó por los primeros exploradores provenientes de regiones fuera de la ártica, asentados desde 1762 en el Lago Baker, a los que se sumaron aventureros que navegaban en los barcos balleneros, misioneros y científicos. Durante años la elaboración de ropa para soportar las duras condiciones climáticas fue realizada por las mujeres, que en el invierno adornaban sus prendas y algunos tipos de tapices con figuras y expresiones espirituales llamadas neevingatah, que significa "algo para colgar". Dicha tradición textil del pueblo inuit se manifiesta ahora con este arte moderno que muestra las habilidades físicas y las expresiones culturales de las costureras actuales quienes han hecho de esta producción artística original un modo de vida. El gobierno canadiense ha impulsado la producción artística de la población Nunavut desde la década de los sesenta, con el objetivo de alentar el trabajo creativo de las mujeres y preservar sus métodos y técnicas de costura. De esta forma, la creación de los textiles inuit dio un giro industrial cuando en 1970 se les otorgó una fábrica de confección en quiebra, para que con esa maquinaria elaboraran tapices y los distribuyeran en la región del Lago Baker, para ofrecerlos a consumidores extranjeros como artesanías. Estos tapices-retrato han pasado de ser una forma tradicional de costura identitaria a un producto para la venta que recrea escenas de su vida, visión del mundo y actividades cotidianas. La colección de tapices proviene de un préstamo realizado por Judith Varney Burch, de la Artic Inuit Gallery, y excepto tres piezas que proceden de un centro de bordado en la Isla Baffing, el resto son del Lago Baker. A diferencia de otros objetos artesanales, estos tapices no son anónimos sino que están firmados por las costureras inuit, tal es el caso de Irene Avaalaaquaq, Victoria Mamngqsualuk, Nancy Segova, Naomi Itya y Mary Yuusipik. La exposición etnográfica itinerante se ha presentado en la Alhóndiga de Granaditas, en Guanajuato, y en el Museo Regional de Historia de Monterrey "Ex Obispado", ahora llegó a la ciudad de México donde se exhibe temporalmente en el vestíbulo del Museo Nacional de Antropología de México. La inauguración fue 15 de mayo.
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