|
Nació un día,
libre como el amor,
interminable, inagotable,
infinito, como la libertad.
Alta como Los Andes,
hecha de furias,
hecha de sombras,
de presencias blancas.
En un cristal.
Nació un día,
como un beso apasionado
y se prendió de mi ser,
inocente, tierna,
pero rebelde e incontrolable.
Indomable y alta como
Los Andes del país en que nació
un día prisionera, pero
con furia.
Amo la libertad,
que es diferente al amor
que uno profesa cuando ama,
este es grito, es infinito.
Amo la libertad,
de sombras blancas, fiel como tú,
que nació un día libre, incontrolable,
fuerte, por eso te amo mi libertad.
|
Víctor Jara
|